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Salió a la luz el estricto control familiar sobre Tini Stoessel que causó indignación: "Más fino"

En LAM dieron a conocer episodios que exponen las presiones estéticas y emocionales que enfrentó la cantante durante los primeros años de su carrera.

La cantante habría sufrido una estricta supervisión en el inicio de su carrera a nivel internacional.

La cantante habría sufrido una estricta supervisión en el inicio de su carrera a nivel internacional.

Archivo MDZ

El pasado de Tini Stoessel y la fuerte influencia de su círculo íntimo en sus decisiones personales continúan en el centro del debate. En medio de la transición que atraviesa la artista y sus recientes declaraciones sobre la salud mental, se dieron a conocer fuertes episodios del pasado que ilustran el nivel de exigencia y el estricto control de imagen al que la estrella pop estaba sometida durante su salto a la fama.

El primer relato que resonó en el estudio se remonta a la etapa en la que la cantante comenzaba a consolidarse como un ícono de la alta costura, vinculada a marcas de lujo y en pareja con el modelo español Pepe Barroso. Según la información compartida, fue la propia madre de la artista quien reveló una drástica exigencia estética impuesta a su hija en nombre de la sofisticación.

La decisión de Mariana Muzlera sobre su hija

En un encuentro, Muzlera habría confesado que había intervenido directamente sobre el cuerpo de la joven: "Me cuenta que le estaba haciendo borrar los tatuajes a Tini. Ya se los había borrado, tres tatuajes", relató Connie Ansaldi en LAM.

El motivo detrás de someterla a este doloroso procedimiento láser radicaba en la necesidad de encajar en un estándar de perfección. La justificación familiar apuntaba a que "es mucho más fino, más elegante, no puede andar con tatuajes", buscando mantener el perfil de "niña Carolina Herrera" que la consagraba como la chica elegida por el mundo fashion de Argentina. El nivel de intervención sobre su aspecto físico generó asombro en el panel, donde se reflexionó sobre lo "cooptada" y dirigida que se encontraba la joven figura en ese entonces.

Sostener esa fachada tenía un altísimo costo emocional, algo que quedó en total evidencia en una segunda historia ocurrida años atrás, en 2014. Durante una exclusiva gala a beneficio de un hospital de San Isidro, institución de la cual Tini era madrina, el estrés le jugó una mala pasada. En aquel evento, al que asistió acompañada por su entonces novio, Peter Lanzani, la intérprete no logró disimular su angustia ante la conductora de la ceremonia.

Visiblemente desbordada, la cantante se acercó a pedir ayuda en medio de lo que describieron como un claro ataque de ansiedad. "Me agarra a mí y, temblando, me dice: 'por favor, dame el premio rápido porque me tengo que ir'", recordó Ansaldi.