Premios Gardel 2019: renovación, feminismo e independencia

Anoche se llevó a cabo la edición 21° de los Premios Gardel. Por primera vez en su historia, los galardones más importantes de la música nacional abandonaron la avenida Corrientes para desembarcar en Mendoza. Una gala que tuvo como protagonistas principales e indiscutibles a la mujeres.

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Gonzalo Arroyo

Marilina Bertoldi con el Gardel de Oro

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La renovación generacional tuvo su merecido reconocimiento en la edición 2019 de los Premios Gardel que se realizaron anoche en el Auditorio Ángel Bustelo. Los jóvenes artistas, que representan lo que verdaderamente sucede actualmente en nuestra escena nacional, brindaron una lección que dejará una marca imborrable en el evento más importante de la industria musical argentina. Y esto no es un dato menor.

Que "la industria" considerara a músicos que no dependen de ella para subsistir, ya que la mayoría trabaja de forma independiente y autogestiva, es un logro importante. Que las mujeres ganaran de una vez por todas la posibilidad de ser escuchadas y premiadas tiene un valor infinito. Y por último, la relevancia que significó para los galardones que premian la diversidad de géneros y músicos de todo el país abandonar la calle Corrientes para volverse un poco más federales.

Hace tiempo que se le viene pidiendo a "los Gardel" un golpe de frescura, que se actualicen. Ya sea por decisión propia o no, anoche, la realidad (con sus múltiples variables y contradicciones) dijo presente.

Y lo hizo no solo con sus protagonistas sobre el escenario, también se manifestó en los discursos de agradecimientos. "Viva la independencia, la autogestión y el cooperativismo", gritó La Delio Valdez al subir a recibir su premios a Mejor álbum de música tropical. En la misma sintonía, Lisandro Aristimuño agradeció "a la independencia y la autogestión", cuando le tocó recibir el galardón a Mejor álbum canción de autor.

Pero si de proclamas hablamos, las mujeres fueron las verdaderas protagonistas de la noche. Las reivindicaciones de tantos años de lucha se materializaron en la voz de cada una de ellas, algo que se convirtió en una constante durante toda la gala.

"Ya es hora de terminar con estas diferencias de género en las ternas. La música es una sola sin importar si sos hombre o mujer", dijo Brenda Martin de Eruca Sativa en relación a que las categorías más importantes aún siguen discriminando entre "artista masculino" y "artista femenina", una distinción que tiene sentido quizás en otros ámbitos de la vida pero no en la música.

El Gardel de oro.

Miss Bolivia, quien fue premiada por mejor videoclip corto por "Paren de matarnos", reflexionó sobre los femicidios: "Esta canción ya es de todas. Dedicada a las mujeres que ya no están". Además, pidió por la ley de cupo femenino en los escenarios.

Por su parte, Lali Espósito se manifestó a favor de la ley de aborto legal, seguro y gratuito al momento de agradecer su premio a Mejor Álbum Artista Femenino Pop.

Sin embargo, Marilina Bertoldi, la gran ganadora de la noche, fue quien mejor supo exponer la enorme deuda que mantienen estos premios con el género femenino. Al recibir el Gardel de Oro (Disco del año) expresó: "La única mujer que ganó este premio fue Mercedes Sosa hace 19 años. Hoy lo gana una lesbiana. Dennos estos lugares a los artistas jóvenes que vamos a cambiar la música".

Además, sumo otro dato no menor. La premiación de Bertoldi representó la primera vez en la historia que una artista joven y evidentemente rockera gana el premio mayor. "El rock es hablar desde los márgenes, desde las sombras. ¿Y quiénes son las que hemos sido más ninguneadas en el rock nacional? Las mujeres", consideró.

Finalmente, la cruzada de CAPIF (Cámara Argentina de Productores Industriales de Fonogramas) por intentar encarar "su modernización" trajo como resultado la aparición de nuevas ternas, básicamente para dar espacio a nuevos artistas.

El trap fue sin lugar a dudas el fenómeno musical del 2018. Así "Mejor canción de dueto/colaboración", "Mejor colaboración de música urbana/trap" y "Mejor nuevo artista" llegaron para representar a quienes tienen millones de reproducciones en plataformas on demand e intentar, de paso, seducir a un público más joven que ni registra los premios.

De estas tres nuevas ternas, dos fueron para Paulo Londra. De esta forma el músico argentino más escuchado a nivel mundial en Spotify tuvo su merecido reconocimiento.

Pero, de aquí surge el próximo escollo que los premios deberán superar: los artistas más escuchados de la actualidad no pueden competir por el premio mayor, ya que para participar es obligatorio haber lanzado un disco. En otras palabras. El artista con más nominaciones de esta edición (Londra con siete) no pudo aspirar al Gardel de Oro.

En definitiva, la industria deberá adaptarse a los nuevos modos de consumo de música y cambiar sus criterios de postulación, de no ser así la renovación no estará completa del todo.

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