Maru Botana y el desgarrador relato de cómo se enteró la muerte de su hijo: "Lo más feo que vas a escuchar"
Años después del drama, Maru Botana confesó por qué decidió no tocar el cuerpo de su hijo en el último adiós y cómo procesó la culpa.
Maru Botana abrió su corazón en una entrevista íntima sobre la pérdida de su hijo menor. / Archivo
El dolor más profundo de Maru Botana volvió a quedar expuesto en una charla cargada de sensibilidad. A casi dos décadas de la partida de su hijo Facundo, la reconocida cocinera rememoró el fatídico septiembre de 2008, cuando el pequeño de seis meses falleció mientras ella se encontraba de viaje.
En una entrevista con la psicóloga Sofía Calvo para el ciclo Hispa, Maru detalló la frialdad de aquel llamado de madrugada que le cambió la existencia para siempre, revelando la crudeza de las palabras que su marido, Bernardo Solá, utilizó para informarle el desenlace.
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La reconstrucción del momento más doloroso que paralizó a Maru Botana
La tragedia se desencadenó mientras el bebé estaba al cuidado de sus abuelos. Según relató la empresaria gastronómica, el teléfono sonó a las cuatro de la mañana y la voz de su esposo sentenció el destino: “'te voy a decir lo más feo que vas a escuchar en tu vida. Falleció Facu’”.
Ante la incredulidad y el impacto, Botana describió una sensación de vacío absoluto: “Fue tremendo. ¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos ahora? Yo estaba como que se me apagó la luz. Entendí, pero no tenía seguridad".
Pese al golpe de realidad, Maru admitió que su mente intentó aferrarse a una fantasía de salvación, imaginando que al regresar de su viaje podría despertar al niño. Sin embargo, el regreso al hogar fue una escena de desesperación total al enfrentar a sus otros hijos.
Maru Botana recordó con angustia el griterío de los pequeños y una interrogante punzante que le lanzó uno de ellos: “'¿Por qué lo dejaste?'”. Aquella pregunta convirtió el duelo en lo que ella misma definió como una auténtica "tortura" familiar.
Sobre el último contacto con Facundo, la chef explicó por qué tomó la difícil decisión de no tener contacto físico con el cuerpo del bebé: “Era más fuerte que yo. Preferí recordarlo como era. Fue durísimo”.
Hacia el cierre de la entrevista, Maru compartió el mensaje de la profesional que la asistió: “La doctora me dijo que era obvio que se iba a morir cuando yo no esté, buscó el momento para soltar. Yo no sentí culpa de haberlo dejado porque lo dejé en las mejores manos".




