La Justicia habría tomado una drástica decisión para lograr ingresar al domicilio de Wanda Nara por la fuerza
En medio del angustiante conflicto que generó Wanda Nara por no entregar a sus hijas al padre, se conoció que hay una radical manera de poder entrar a su residencia.
El revuelo judicial y mediático se intensificó en la puerta de la casa de la conductora de Telefe.
Foto: Captura pantalla DDM (América TV)El futbolista del Galatasaray acudió este viernes al Chateau Libertador, residencia en la que vive Wanda Nara, para llevarse a sus hijas, según lo autorizó el juez Hagopian. La medida, aprobada recientemente, permitía al deportista compartir siete días con las menores bajo ciertas restricciones.
A bordo de su auto, el delantero permaneció en el estacionamiento del edificio, pero sus hijas nunca aparecieron. Según fuentes cercanas, la empresaria rompió en llanto dentro del departamento y se negó a facilitar el encuentro, pese a la estricta orden de la Justicia.
Con la situación estancada, Mauro Icardi optó por mantenerse en el lugar, respaldado por sus abogadas, Lara Piro y Elba Marcovecchio. La resistencia de Nara a cumplir la disposición judicial podría derivar en la intervención de fuerzas de seguridad para ejecutar la medida. La tensión sigue en aumento, sin señales de una solución inmediata.
-
Te puede interesar
Escándalo policial en la casa de Wanda Nara: el juez emitió un documento
Qué pasará si Wanda Nara sigue obstruyendo la orden de la Justicia
Durante el programa A la tarde (América TV), el especialista en espectáculos Luis Ventura compartió un dato alarmante sobre algo que habría decidido la Justicia: " Me escribe una vecina, que es testigo de todo, y me dice: ‘si en una hora no entregan a las chicas, hay orden de que ingrese el grupo especial de operaciones GEOF ’", refiriéndose a la unidad de élite que actuaría si fracasan las negociaciones.
Lo que comenzó como una disputa privada ahora ocupa titulares y tribunales. Con las menores como eje, la puja entre Icardi y Nara escaló a niveles inéditos, mezclando emociones, decisiones judiciales y hasta la posible intervención de fuerzas especiales. El caso sigue abierto, con un final aún incierto.