Imperdible en Netflix: Desearás al hombre de tu hermana

Fracaso de taquilla cuando se presentó en salas y generadora de una fuerte polémica en el gigante del streaming, esta desatada película que va camino a convertirse en un hito de culto, replica los logros del primer Pedro Almodóvar y la impronta de Armando Bo. Una propuesta que sacude la adormecida escena del cine industrial argentino, a puro motor de exceso, absurdo y desenfado.

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"Desearás al hombre de tu hermana", la película con patente de futuro hito de culto que sacudió la solemnidad del cine argentino y levantó controversia en Netflix.

Hace casi dos años, antes del estreno en salas de esta nueva película de Diego Kaplan (¿Sabés nadar?, Igualita a mí, y Dos más dos), resultaba difícil esperar un milagro. Todo conspiraba en contra: un trailer que hacía temer lo peor, un guión basado en un libro de Erika Halvorsen (autora que generó material para la lamentable El hilo rojo), un debut protagónico en la pantalla grande de la mediática Pampita (aquí en los créditos con su verdadero nombre, Carolina Ardohain); y un realizador como Kaplan que se vislumbraba ya sin la brújula de las comedias de fórmula protagonizadas por Adrián Suar.

Sin embargo, desde los créditos de apertura hasta el final, Desearás al hombre de tu hermana es un irresistible festín del exceso que replica la apuesta de referentes como el primer Pedro Almodóvar o Armando Bo. La premisa argumental es muy simple: dos hermanas enfrentadas desde hace mucho tiempo se encuentran en el casamiento de una de ellas, y las tensiones no tardarán en rebrotar cuando la recién llegada Ofelia (una Carolina Ardohain muy a tono con el registro de sobreactuación que el director pautó para este film), tendrá una química automática con el flamante marido de Lucía (bellísima y afilada Mónica Antonópulos). Las dos chicas han sido criadas bajo el dictamen de una madre border y libertina (descollante Andrea Frigerio), y allí en el medio deambulan los chongos de ambas: el astro brasileño de la televisión Guilherme Winter y el galán de la tele argenta Juan Sorini.

Cuando Desearás al hombre de tu hermana se proyectó en salas de cine en 2017, su performance de taquilla fue magra. La expectativa comercial era mayor, pero el público general, mayormente traccionado por la presencia de Pampita en la pantalla, se vio desconcertado frente a este auténtico desmadre. Todo aquel que haya pagado su entrada con la ilusión de ver una película erótica, con algunos apuntes de melodrama, habrá salido inevitablemente decepcionado. Porque la propuesta del film es absolutamente bombástica. Diálogos absurdos, actuaciones pasadas de rosca, culebrón desquiciado, comedia insurrecta, escenas de sexo que están lejos del cliché; son algunos de los tantos condimentos con los que cuenta este suculento banquete que desató una fuerte polémica cuando aterrizó hace unos meses en Netflix. La cabalgata de dos niñas montadas sobre unos almohadones en la escena de apertura de la película, causó una masiva ola de reclamos de indignados usuarios del gigante del streaming que reclamaban que el título fuera levantado de la plataforma. El efecto controversia tuvo su rédito, y la película aún mantiene una considerable cantidad de reproducciones, levantando cabeza de lo que fue su modesto paso por las carteleras cinematográficas. De todas formas, por su carácter de rareza dentro de los adormecidos y solemnes patrones de la producción nacional, esta propuesta va labrando su certificado de "obra de culto" con el que será considerada con mayor justicia cuando pase algún tiempo.

"Desearás al hombre de tu hermana", la película que rompe con la pacatería y solemnidad del cine argentino reciente.

Desearás al hombre de tu hermana está fuera de la insulsa sensibilidad de esta era dominada por la correción ideológica y formal. Por tradición, el cine argentino suele ser sexualmente reprimido y pacato hasta la médula. Aquí en cambio, estamos frente a una apuesta osada no por su nivel de explicitez, ni mucho menos por un abordaje profundo de las aristas del deseo femenino. El auténtico motor de las elecciones de esta película tiene que ver con su auto conciencia de estar concebida como pastiche. Más allá de las mencionadas referencias a Almodóvar, por una sensibilidad kitsch en su nivel más hiperbólico, y a Bo, por sus escenas de sexo en pleno fango; el film combina con mucha destreza todo un arsenal de momentos absurdos y desprejuiciados. Por lo tanto, todo espectador que no tenga una sensibilidad muy desarrollada hacia este tipo de productos que oscilan entre el camp y lo bizarro, podría quedar un tanto fuera de la fiesta.

El film está pensado como una sucesión de momentos cliperos, con canciones y música original que remite a lo más meloso de los años '70. Una experiencia que propone un trip desmesurado, en el que se combinan desde escenas de sexo oral de las chicas hacia lugareños negros de musculatura descomunal, hasta una madre que suministra a sus hijas extrañas píldoras para que ellas potencien su liberación sexual.

En la tensión que hay entre las protagonistas, juegan los celos y las diferencias en sus destrezas amatorias. Aunque haya pasajes que emulen al más lacrimógeno melodrama, o incluso una pelea entre los hombres de estas féminas, que deriva en un sangriento festín gore; Kaplan no pierde nunca el aire de soltura y desenfreno que domina este desopilante combo de principio a fin.

Desearás al hombre de tu hermana / Argentina / 2017 / 90 minutos / Apta para mayores de 18 años / Dirección: Diego Kaplan / Con: Carolina Ardohain, Mónica Antonópulos, Juan Sorini, Guillherme Winter, Andrea Frigerio.

Desearás al hombre de tu hermana
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