¡Es viral! El parecido innegable de Jeffrey Epstein con un villano del cine de terror que secuestra niños
Una imagen comparativa despertó sospechas sobre el origen del villano de Ethan Hawke y su presunto vínculo con el financista.
El meme comparativo entre Jeffrey Epstein y el villano de Ethan Hawke que es tendencia en redes. / Getty Images - IMDB
Durante este mes de febrero de 2026, un meme comenzó a circular con fuerza inusitada, exponiendo una comparativa visual entre el financiero Jeffrey Epstein y El Raptor, el siniestro antagonista encarnado por Ethan Hawke en el hit de terror El Teléfono Negro.
El paralelismo, centrado en la perturbadora sonrisa y ciertos rasgos gestuales, despertó una ola de teorías entre los usuarios, quienes no tardaron en calificar el parecido como "perturbador".
Por qué se vincula a Epstein con El Raptor de El teléfono negro
El resurgimiento del interés se debe, en gran parte, al reciente desembarco en salas de El Teléfono Negro 2, filme que devolvió al secuestrador de menores ficticio al centro de la escena. La combinación de la nueva película de terror con la reciente viralización de archivos y documentos antiguos del caso de tráfico sexual que involucró al magnate fallecido creó el caldo de cultivo perfecto para que los internautas encontraran analogías temáticas y visuales entre ambos.
A pesar de que el impacto visual de las fotos "lado a lado" resulta innegable para muchos, la realidad detrás de la producción desestima cualquier conexión deliberada. La base de esta historia de terror fue escrita por Joe Hill en el lejano 2004, años antes de que el escándalo de Epstein tomara la dimensión pública que hoy conocemos.
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Asimismo, el diseño de la icónica máscara fue una creación del legendario artista de efectos especiales Tom Savini, quien se inspiró puramente en el género clásico para su desarrollo.
La narrativa propuesta por el director Scott Derrickson se enfoca en traumas de la infancia y elementos de violencia puramente ficticia, sin alusiones a expedientes judiciales reales. Sin embargo, en la era de los algoritmos, la coincidencia visual amplificada por internet parece haber cobrado vida propia.




