Así es el refugio secreto de Wanda Nara en Italia: el álbum de fotos de su mansión más íntima
Entre muebles antiguos y caballos, Wanda Nara encuentra el equilibrio lejos de la rutina porteña y el ruido del espectáculo.
A diferencia del vértigo mediático y los flashes que definen su carrera, Wanda Nara guarda bajo llave un santuario de paz en el Viejo Continente. Se trata de su exclusiva villa campestre en las cercanías de Milán, una propiedad que se erige como su principal búnker emocional cada vez que aterriza en Italia.
Lejos de la estética minimalista o moderna de sus otros departamentos, este refugio apuesta por una impronta clásica de casa de campo, donde la empresaria logra desconectarse de los escándalos y la presión de ser la conductora de MasterChef Celebrity.
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El interior de la villa italiana que enamora a Wanda Nara
La arquitectura del lugar es una oda a la tradición europea: una fachada invadida por enredaderas verdes que se funde con postigos blancos y techos de tejas rojizas. Puertas adentro, el diseño interior se aleja de lo impersonal. Wanda optó por una paleta de colores que transmite calma, donde los azules profundos y los tonos arena dialogan con maderas nobles y mobiliario de estructura rústica.
En el corazón de la vivienda, el living combina lámparas de araña con cómodos sillones claros y una biblioteca de hierro repleta de volúmenes antiguos. Por su parte, la cocina es el espacio que mejor resume el espíritu de "hogar": muebles blancos, una imponente cocina de aire vintage y cestos de mimbre conviven para crear un ambiente donde el reloj parece detenerse.
Sin embargo, el verdadero tesoro de la finca es su exterior. Extensos parques, senderos floridos y árboles centenarios rodean la construcción, ofreciendo el escenario perfecto para que la modelo recorra el predio en contacto directo con sus caballos. Para Wanda Nara, esta residencia no es simplemente un activo inmobiliario en su abultado patrimonio, sino un ancla que representa su faceta más íntima y maternal.
Incluso en este 2026, con una agenda que explota entre grabaciones y proyectos empresariales, la casa de Milán se mantiene intacta como una postal de una vida alternativa. Mientras el público sigue sus pasos en el streaming y la televisión, Wanda Nara sabe que siempre cuenta con este refugio italiano donde el tiempo se mide en caminatas por el parque y no en niveles de audiencia.







