Flor Otero, una actriz que atraviesa géneros con dos protagónicos en paralelo
La vida del actor podría definirse como alguien que suplanta identidades en post de hacerle creer a otro eso que está interpretando. Hay entrenamientos y distintas técnicas para que ese objetivo se logre concretar, pero el talento innato es uno de los puntos fundamentales de esta profesión.
Meterse en la piel de una persona adicta a las drogas que intenta hacer un tratamiento en un ambiente primeramente hostil para luego sumergirse en el rol de la serpiente de "El Principito", un clásico absoluto de la literatura -y del teatro-, son dos mundos totalmente opuestos, pero con algo en común: su protagonista.
Flor Otero es la actriz principal de la obra dramática "Personas, lugares y cosas" y a su vez interpreta a este personaje tan significativo del libro de Antoine de Saint-Exupéry.
Ambos roles, en las antípodas uno del otro, logran que la actriz exponga su destreza artística y física ya que en ambos hay un importante desgaste físico y mental.
"Personas, lugares y cosas", de miércoles a domingo, a las 20, en el Teatro Sarmiento; y "El principito", martes y miércoles, a las 16.30, y de jueves a domingo, a las 14 y 16.30, en el Teatro Ópera, son las propuestas teatral disímiles en donde Flor Otero evidencia su talento y carisma.
"Es desgastante, pero es al mismo nivel placentero", confiesa Flor Otero en diálogo con MDZ en donde cuenta las sensaciones que le genera ser protagonista de ambas propuestas.
Sobre "Personas, lugares y cosas" argumenta que "es de esos proyectos y personajes que uno desea mucho hacer, que pasan por todos lados, que son complejos, que son interesantes, así que es un placer", mientras que de "El Principito" explica que "es muy lindo que sea una obra familiar, no solo destinada a las infancias, sino que te encuentres a vos con ese niño que a veces dejamos morir y te lleve de nuevo a ver al mundo con asombro, con amor, con alegría".
Con 35 años recién cumplidos, Flor, casada con Germán Tripel y madre de Nina (8), confiesa, entre risas, que "he llegado a hacer más funciones semanalmente, y encima haciendo shows, pero el tema es que no había sido mamá y no tenía 35. Entonces de a poquito uno va bajando la exigencia para el cuerpo para poder rendir un poquito más".
Tanto en el drama como en la comedia musical, las puestas en escena duran más de 2 horas y el desgaste es muy importante tanto en lo físico como en lo mental.
"Personas, lugares y cosas fue una búsqueda personal, fue una idea que se fue creando y que yo propuse hacer", cuenta sobre la obra en donde interpreta a Emma, una actriz que estaba pasando el mejor momento de su vida, pero ahora está en rehabilitación por sus adicciones.

El elenco es extenso y se destacan Beatriz Spelzini, Carlos Kaspar, Nelson Rueda y el mendocino Santiago Racca. "Fue una convocatoria abierta del San Martín", pero "el director también tenía algunas ideas en la cabeza de quiénes quería que hagan algunos papeles principales", luego "me quería ver a mí con esos candidatos a personajes para ver cómo daban conmigo, que era la única que estaba elegida de entrada".
Con un éxito en taquilla, la obra, dirigida por Julio Panno, tiene un fuerte mensaje, "Me parece que es una problemática recontra actual, por más de que la obra se estrenó hace 10 años. Fue muy interesante de entrada para mí", cuenta Flor.
"Que el público llore, se movilice y lo deje reflexionando era una búsqueda. Pensar que podía llegar a ser un alivio, ni siquiera te hablo de cura, un alivio para una persona que esté transitando esas cosas, era algo muy ambicioso, pero está pasando. La verdad, que si me lo hubiese puesto como objetivo, hubiese sido hasta soberbio, pero de pronto te encontrás con un montón de historias increíbles que nos mandan, desde el anonimato que es muy movilizante", agrega la actriz.

"A veces nos llegan mensajes de usuarios que no quieren mostrarse, hasta gente que nos habla por privado o nos espera a la salida del teatro para contarnos cuánto hace que están en rehabilitación. Es hermoso sentir que uno puede estar al menos acompañando y siendo un alivio para esa gente que de pronto es la misma que nosotros, solo que asumieron un asunto y se están ocupando", reflexiona Flor Otero.
Antes de sumergirse en el mundo de Emma, por las tardes, su papel es la serpiente de El Principito. Este personaje, tan importante en el desarrollo de la historia del niño príncipe, lleva a que Flor deba cantar y bailar interpretando los distintos -y difíciles- textos poéticos y filosóficos de la aclamada obra protagonizada por Juan Carlos Baglietto y un gran elenco.

"El Principito es un clásico de la vida. Es uno de esos libros que te da nuevas revelaciones, como que dices "ah ok, esto no lo había entendido desde este lugar". Es un poco lo que pasa con la filosofía que a veces te encontrás con preguntas que van cambiando la respuesta a medida que vas cambiando tu forma de ver el mundo", explica sobre la importancia de esta novela en su vida.
"Trabajar con Juan Carlos es una locura. Es un hombre increíble. Un poco me crié con su música porque es parte de nuestra historia del rock nacional y poder compartir con él es muy mágico. El poder compartir una charla, hablar de la vida, de música, de nuestros hijos eso es muy hermoso para mí. No sé para él, pero para mí es muy gratificante", se regocija de su presente Flor Otero.
