Pablo Echarri criticó a la popularidad y opinó que "lo que sirve es el dinero"
Pablo Echarri y Nancy Duplaá fueron invitados a Perros de la Calle, el programa de Andy Kusnetzoff, y hablaron sobre cómo fueron adquiriendo popularidad y reconocimiento en la calle por sus trabajos de actores.
Andy los interrogó preguntándoles "¿qué aprendieron de la popularidad? ¿Sirve para algo? Porque veo que los chicos, ustedes tienen hijos y les debe pasar, todos quieren aparecer en las redes sociales. Nosotros estamos más curtidos. No es que ser famosos, es algo espectacular. Tiene por supuesto muchos beneficios, pero también depende haciendo qué".
Pablo Echarri tomó el guante y respondió que "la popularidad no sirve para nada. Puede servir para una carrera política, puede servir para tratar de convencer en masa a la gente. Lo que sirve es el dinero".
El actor que tuvo su pico máximo de fama en Montecristo especificó que "tener un buen pasar económico y la posibilidad de sostener a tu familia. Cuando es de la mano de la popularidad hay algo que resta. Nosotros hemos cambiado nuestro estatus social y económico gracias a nuestro oficio, pero a la vez se ha equilibrado con una exposición muy fuerte, muy grande, y hay cosas que son anécdotas más graciosas y hay cosas que también son más duras”.
Y siguió, mientras Nancy Duplaá lo miraba: “A nosotros nos tocó vivir un secuestro gracias a la popularidad. A mi viejo se lo llevaron del puesto de diarios porque creían que yo tenía una fortuna en el banco. Entonces, la popularidad en sí misma no es un valor. En aquella época yo, por lo menos, quería ser actor y no quería ser actor de teatro. No quería ir al conservatorio y hacer una carrera lenta. No. Yo quería ir a la televisión, quería hacer una novela y quería ser famoso lo más rápido posible".
Cuando logró ser reconocido por la gente confesó que empezó a darse cuenta "qué significa la pérdida del anonimato. Ni hablar si encima usás tu nombre y apellido. Ya no te podés sacar un pasaje de avión porque te están pescando. En aquella época nos seguían. Ahora hay corresponsales en todos lados con un teléfono”.
Tras escuchar a Pablo Echarri, Nancy Duplaá tomo el micrófono y agregó que “la exposición, también a través de la manifestación política, hizo que nos paráramos en un lugar en el que se habilita a ciertas cosas. Entonces digamos que esa realidad hace que la pases muy mal o muy bien por momentos. En líneas generales la pasamos muy bien, porque a través de esta popularidad y, a través de haber contado tantas historias, hay como mucha familiaridad que provocamos. A mí la gente me toca la cara, me hacen así, qué sé yo”, dijo.