Silvio Soldán recordó todos los escándalos de su vida y dijo cuál lo afectó más
Si bien en la actualidad está alejado de los flashes, Silvio Soldán está muy presente, no sólo por el recuerdo de sus históricos y exitosos programas, sino también por los grandes escándalos que protagonizó.
En una entrevista íntima con el diario La Nación, el reconocido conductor se refirió al libro de sus memorias. “Hablo de mi vida, que tiene muchas facetas. Pasé muchas cosas, muchas más de lo que la gente supone”, comentó.
En referencia a sus conflictos, en especial vinculados a las mujeres que pasaron por su vida, aclaró: “Solamente hubo dos problemas muy complicados, pero, en realidad, tuve una vida muy placentera con mujeres que me quisieron”.
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En ese marco, recordó cómo fue la tormentosa época en la que terminó preso. “El medio me pegó muchísimo cuando fui a parar dos meses al country de Devoto (así se refiere a la cárcel). Pero yo lo entendí. Todo el mundo está detrás del puntito de rating. Me pasaron cosas que la gente o los mismos colegas no tienen por qué saber cómo son”, explicó Silvio Soldán.
“Peor que eso no existe. Es espantoso. Si a mí una gitana me decía: ‘Vas a ir a parar a Devoto’, yo le respondía que estaba loca. Algo que no tenía que ver conmigo. Incluso el trato de la gente que estaba ahí adentro fue fantástico porque me decían que yo no era del palo. Me trataron muy bien, jamás tuve el más mínimo inconveniente, aunque en algunos programas decían mentiras”, agregó el conductor.
“Nunca me pasó nada. En un programa que estaba en América al mediodía recuerdo que dijeron: ‘Anoche lo violaron a Soldán’. Muchos dijeron cosas así. Yo creo que las cosas pasan porque tienen que pasar”, remarcó Silvio Soldán.
Sobre las razones por las que terminó en aquella situación, el reconocido presentador televisivo no dudó. “Tiene que ver con el amor. Con esta chica (Giselle Rímolo), que no era médica. Ojo, a mí nunca me dijo que era médica. Ella decía que era doctora en psicología. Yo confié porque era muy exitosa. Yo no tenía nada que ver con su negocio. Yo tenía mi negocio que era la televisión, la radio, el espectáculo”, contó.
“Demostrar que sos inocente es más difícil que demostrar que sos culpable. ‘Usted es socio’, me dijo un juez, por ejemplo. Yo no soy socio. En una sociedad puede haber un talonario de recibos, puede haber algo que justifique ese vínculo, pero es muy difícil demostrar que uno no es socio. Finalmente, lo pude demostrar”, cerró Silvio Soldán.

