El estremecedor análisis de Furia de su estado de salud en Gran Hermano: "No me quiero morir"
El cierre del jueves 2 de mayo fue especial para los jugadores de Gran Hermano porque esa noche recibieron a Santiago del Moro de visita en la casa. En medio de la cena, el conductor les llevó fotos de sus familiares y los animó a tocar su fibra más íntima y, cuando le tocó a Furia, la participante lógicamente se enfocó en el tema que se destapó en los últimos días: su enfermedad.
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Furia se enteró dentro de la casa de que padece leucemia nivel uno. Un diagnóstico que conmocionó a todos y que la participante de Gran Hermano recibió luego de varios estudios a los que la sometieron a raíz de unos resultados que le habían dado mal tras padecer una infección urinaria.
Sensibilizada ante la presencia de Del Moro, Juliana Scaglione hizo un racconto junto a él de cómo fueron estos últimos días y ubicó el momento detonante cuando los “hermanitos” empezaron a dividir la comida por falta de presupuesto y mala organización. Furia señaló que durante semanas su dieta se basó en consumir el pan que amasaba ella, tomar café y fumar cigarrillos.
“Empecé a tener una deficiencia en vitaminas y eso hizo que me agarrara una infección y yo me quería automedicar, pero me dijeron que no”, relató la preparadora física, que se mostró inclaudicable a la hora de analizar su postura ahora que sabe que tiene que cuidar de su salud.
Furia reflexionó sobre el juego y su enfermedad en Gran Hermano
“Yo igual siempre me pregunto ‘¿hasta dónde puede llegar el jugador para ganar el juego?’”, dijo Furia, y sostuvo, emocionada: “Yo estoy muy encajetada acá adentro. Sé que la gente me apoya, por lo menos lo siento”.
Siempre enfocada en ganar la final, Furia reflexionó sobre su destino y su paso por GH: “Si estoy acá es por algo y lo digo siempre ‘El día que me vaya, que sea porque la gente no me quiere acá´. Entonces, creo que si me pasa esto… A ver, yo hoy no me quiero morir, estoy viviendo el mejor momento de mi vida”.
“Qué mejor que si me pasa algo, no sé... de acá a unos meses, o cuando sea más grande, yo ya estoy viviendo lo mejor. O sea, mi vida fue una locura completamente: desde tirarme de un edificio hasta ver fallecer a mi viejo, mi vida fue un boom. Era todo el tiempo ‘boom, boom, boom, boom’. Entonces, yo sabía que algo grande se me venía”, continuó.
Finalmente, Juliana aseguró ante sus compañeros que nada de lo que le pasa tiene que ver con el estrés que le generó la competencia. “Quiero que quede claro que yo acá no tengo ningún estrés. Para que quede clarísimo que yo entré a la casa siendo Juliana y me convertí en otra. Y agradezco muchísimo todo lo que crecía acá adentro”, cerró Furia, conmovida y con los ojos vidriosos.


