Majo Martino mostró el momento de terror que pasó en México: "En shock"
Majo Martino viene de vivir días vibrantes en la Riviera Maya, donde viajó para cubrir la entrega de los Premios Platino para Mañanísima (El Trece). Sin embargo, no todo fue glamour, estrellas del séptimo arte y playa para ella. Porque la morocha debió enfrentar a dos monos que la encararon a la salida de un baño.
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La escena parece absurda, a priori, pero para Majo Martino fue una situación que hubiera preferido evitar, ya que la periodista reconoció el miedo que le dan los simios. Entre risas nerviosas, la ex angelita de LAM compartió lo sucedido en un video que publicó en su feed de Instagram.
Previo a lucirse en la alfombra roja del Teatro Gran Tlachco del Parque Xcaret con un espectacular vestido en tono plata de la diseñadora Rocío Rivero y de codearse con los artistas y personalidades del cine más destacados del momento, Majo pasó un mal momento.
Así lo relató ella desde el clip que subió a sus redes: “Estoy en un estado de shock porque vine al baño en el medio del partido. Salgo del baño, abro la puerta y me encuentro con estos dos, no puedo salir del baño porque me dan miedo”.
“¡No sé qué hacer! Mírenlos, uno se tiró a dormir… Me lo como... Me llega a saltar y me muero, los amo. Nunca vi un mono así, son gigantes”, siguió Martino, confundida y llena de sensaciones encontradas. “¡Qué impacto! ¿Qué haces si salís del baño y te encontrás con ellos dos?”, cerró el posteo, divertida.
La asquerosa anécdota de Majo Martino con Cristian Castro
A finales de febrero, cuando Cristian Castro fue noticia al separarse escandalosamente de la cordobesa Mariela Sánchez, Majo Martino recordó en Mañanísima una situación escatológica que vivió junto con el intérprete de “Azul”.
“A mí no me resultó ningún loco lindo. Me pareció bastante desagradable Cristian Castro”, aseguró Martino, antes de relatar lo que había pasado tiempo atrás, cuando compartió un viaje en auto con un amigo en común, íntimo del músico.
“Mi amigo me dijo: ‘Está en Buenos Aires. Llevémoslo a comer y después al boliche Tequila, para que se distraiga un rato’. Y le dije: ‘Dale, te hago la gamba’”, empezó. Lo que ella no sabía en ese momento era que Castro aromatizaría el viaje con sus flatulencias.
“Gases en el auto, sucedieron cosas”, señaló Majo. Y siguió: “Les juro, mientras cantábamos ´Lloviendo estrellas´ haciendo karaoke. Íbamos en la parte trasera del auto con él y, de repente, dice: ‘Abramos las ventanillas un toque, que tiro un chicle’. Mentira, era tremendo el olor”.

