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Matilda Blanco confesó su peor trauma: el secuestro de su padre

Matilda Blanco todavía sufre las consecuencias del secuestro de su padre durante la dictadura militar.

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MDZ Show jueves, 22 de febrero de 2024 · 22:58 hs
Matilda Blanco confesó su peor trauma: el secuestro de su padre
Matilda Blanco relató la experiencia del secuestro de su padre en dictadura. Foto: Archivo

Matilda Blanco confesó en LAM cómo fue el secuestro de su padre Hugo Blanco durante la dictadura militar que gobernó al país entre 1976 y 1983. Ángel de Brito le pidió a la panelista y la animó a que contara qué sucedió aquella noche en la que un comando parapolicial se llevó a su papá con la incertidumbre de si volverían a verlo o no.

“Cuando se habla de la identidad siempre se me viene a la cabeza todo lo que pasó. Mi papá estuvo ausente, pero lo pudimos recuperar. Siempre me gusta más contar esa parte de la historia… el final”, señaló Matilda Blanco. Ella tenía 9 años cuando irrumpieron en su casa y se llevaron a su padre. “Nosotras estábamos durmiendo. Tengo ese recuerdo muy vago, pero lo tengo porque mi mamá no quería que nos despertáramos y yo me acordé de ciertas imágenes, pero no de mucho más”.

Matilda Blanco confesó su peor trauma.

En ese momento Matilda Blanco se quebró e indicó entre lágrimas que fue una situación paralizante y traumática pues desde ese día duerme con la luz encendida. “Lo buscamos, teníamos mucha gente cercana que empezó a averiguar, muchos amigos y pudimos dar en dónde estaba mi papá. Estuvo en un centro de detención y luego lo trasladaron a una cárcel”.

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El padre de Matilda Blanco estuvo detenido por 2 años y luego fue absuelto de culpa y cargo. “Había muchas cosas que no se contaban, porque eran muy dolorosas y porque nosotros éramos muy chicos. Entonces con el tiempo pudimos enterarnos. A mi mamá le contaba, pero mamá ahora es grande y no ha hablado mucho de esas cosas tampoco”.

Matilda Blanco siempre aclara que su padre no fue un tirabombas, sino que ayudó a mucha gente. De hecho, ella no creció con odio ya que su padre relataba que durante su detención enseñó inglés a otros detenidos e incluso a escribir y después trabajó en la biblioteca de la cárcel. Para ella tenerlo de vuelta en casa fue una cosa rarísima, porque tuvo que conocer de nuevo los gustos y practicamente a una nueva persona.

 

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