Presenta:

Gustavo Garzón: "No entiendo por qué critican cuando artistas emiten opinión política"

Esta semana, estrena “La Madre” junto a Cecilia Roth, Martín Slipak y Victoria Baldomir en el Teatro Picadero. Antes, charló con MDZ sobre la obra, el cine nacional, la escritura y algo más.
Gustavo Garzón Foto: Gentileza Prensa
Gustavo Garzón Foto: Gentileza Prensa

Gustavo Garzón reconoce ser un gran lector. “Solo interrumpo la lectura cuando tengo que estudiar algún libreto de teatro, porque no tengo la concentración absoluta en lo que tengo que estudiar; pero si no, siempre tengo algún libro que ando leyendo”, cuenta mientras coloca el señalador en un texto de Leila Guerrero y dedica unos minutos a MDZ.

¿El motivo de la charla? Su próximo estreno en el Teatro Picadero: La Madre del dramaturgo francés Florian Zeller. “Esta es una obra muy importante. Es de un gran autor que está muy de moda en toda Europa, y acá también. Está Cecilia Roth, es dirigida por Andrea Rote y tiene una serie de elementos que hace que uno no pueda aflojar y tener que demostrar que, por alguna razón, uno puede seguir trabajando y seguir vigente. Así que cada vez me lo tomo con más seriedad lo que me toca hacer”, explica.

El espectáculo cuenta la historia de Anne, una mujer que construyó su vida alrededor de su hijo y que, ahora, se enfrenta al nido vacío y al verdadero vínculo con su marido. Las decisiones que tomó hasta ahora la atormentan y las preguntan en su cabeza no la dejan tranquila: ¿Ha vivido para ella o para los demás? ¿Ha valido la pena? ¿Hay algún sentido para lo que queda?

Martín Slipak, Cecilia Roth, Gustavo Garzón y Victoria Baldomir estrenan este jueves "La Madre" / Foto: Gentileza Prensa

En escena, al elenco lo completan Martín Slipak y Victoria Baldomir; y Garzón se pone en la piel del marido de la protagonista. ¿Cómo transita la previa del debut? “Aprendí a trabajar muy duro en los ensayos para llegar tranquilo al estreno. Trabajo muy a conciencia conmigo mismo, soy muy perfeccionista, estudio mucho el texto. Trato de asegurarme para no fallar, entonces me permite llegar con la sensación de que no voy a fallar, pero los nervios siempre están también y bueno, uno no juega solo y hay muchos factores que intervienen y hay mucho en juego porque yo siento que cada vez que hago algo tengo que revalidar… No sé si tengo algún título, pero si lo tengo, lo tengo que revalidar permanentemente porque acá nadie te regala nada y hay que demostrar que uno por alguna razón es elegido”, responde.

- Es un lugar que te ganaste con tu trayectoria, ¿por qué pensás que después de tantos años de oficio tenés que seguir demostrando que sos capaz?
- Sí, te lo ganás, pero también lo podés perder todo. Porque no solo es la parte artística que hay que cuidar, sino también la personal, de ser disciplinado, de ser respetuoso con los compañeros, de tener una actitud que no sea un elemento perturbador para el grupo, ni para los productores, ni para el director… Son varias cosas a la hora de trabajar que hay que cuidar para mantener continuidad en esta profesión que es muy difícil y cada día está más difícil.

- En relación a eso. Vos trabajaste mucho en audiovisual, ¿qué opinás de lo que está pasando con esta gestión y el INCAA?
- Es lamentable, porque una de las mayores tradiciones que tiene nuestra cultura es nuestro cine. Es una tradición que lleva décadas, que es orgullo de la cultura argentina, no solo en el país, sino en el extranjero. Además, es una fuente de trabajo para cientos de miles de familias, pero acá lo más importante son las fuentes de trabajo que se pierden, los puestos de trabajo, muchísima gente que ha dado su vida para y por el cine, estudiando cine, haciendo cine, haciendo películas mejores, peores… como en todo el mundo. Nadie tiene garantizado la calidad, ni el éxito en nada, pero toda una continuidad de muchas décadas que de golpe las soplan y las tiran; porque eso es lo que ha hecho este presidente, sopló al INCAA y lo tiró. Y lo mismo nos pasa con la televisión, pero en la televisión ya intervienen otros factores que no tienen que ver con lo político, sino con lo económico, con el cambio de era y la aparición de las series. Pero en el cine sí, es exclusivamente político. Cuando veo que critican a algunos artistas porque en medio de una entrega de premios dan su opinión política, no entiendo qué critican porque el arte es esencialmente político y la cultura depende de lo político, acá y en todo el mundo, salvo los estados que deciden no interesarse por sus agentes culturales, pero la mayoría sí lo hace y apoya a sus artistas. Eso es política. 

- En los últimos días se criticó mucho lo que pasó en la entrega de los Premios Martín Fierro de Cine y Series.
- Sí, no es ninguna novedad, este es un pensamiento que está instalado en la sociedad, parece que la gente no supiera lo que piensa el pueblo. Los artistas son parte del pueblo y el pueblo está sufriendo, está siendo atacado por todos los costados, entonces no es ninguna novedad que al haber un micrófono, la gente diga lo que está pasando. Parece que se sorprendieran, no sé de qué.

Gustavo Garzón interpreta al marido de la protagonista (Cecilia Roth) en "La Madre" / Foto: Gentileza Prensa

- ¿Hoy estás escribiendo algo para cine?
- Sí, con la ilusión de poder filmarlo, pero vamos a ver, porque sin el apoyo del Estado se hace casi una utopía… Pero bueno, no dejo de hacer lo que tengo que hacer, ni lo que tenga ganas de hacer. Así que estoy escribiendo un guion lentamente, muy lentamente… Tengo una vida bastante complicada de horarios y todo, y vivo con mis hijos, me tengo que ocupar de muchas cosas. Por suerte, después de 10 años de no escribir nada, que no pude escribir nada, porque yo escribí 20 años seguidos, ahora retome con mucho entusiasmo un guion propio.

- ¿Y qué fue lo que te motivó a retomar?
- Quizás, que puedo ver con más objetividad algunas situaciones que fueron de angustia para mí. Ya pasó el tiempo, entonces me puedo meter en temas que antes no me animaba, o no podía, porque estaba atravesado emocionalmente por esos mismos temas, y ahora que pasó un poco el tiempo, puedo ocuparme de hacer una mirada hacia atrás de algunos aspectos de mi vida y empezar a escribir sobre algunas situaciones que tienen que ver con el amor, con los encuentros, los desencuentros, las frustraciones, las ilusiones… con el tema del amor. Nunca escribí sobre eso y ahora llegó la hora de escribir sobre eso.

- La última. Uno de los momentos más duros de tu vida fue la lucha que tuviste contra el cáncer. ¿Qué enseñanzas te dejó todo ese proceso?
- La mayor enseñanza, que es una que debo practicar a diario para no olvidarlo nunca, es que los problemas no se nos deben meter en el cuerpo, que no hay que permitir que los problemas avancen sobre el cuerpo, que hay que detenerlos antes. Y ese es un trabajo que se puede hacer, que no es imposible, que se puede hacer. Voy día a día aprendiendo, tratando de aprender eso. Porque problemas tenemos todos en la vida. La vida es con problemas, no es sin problemas. No conozco a una sola persona que no tenga uno. El tema es detenerlos antes que de nos enfermen. Por ahí, es lo que puedo decir respecto de mi lucha contra la enfermedad, que por suerte la vencí, que por suerte hoy me encuentro en un estado de plenitud física absoluta.

Y antes de finalizar la charla, Gustavo Garzón pide un favor. “Tengo grandes amigos en Mendoza, ¿podrán nombrarlos? Tristán Casnati y Emma Saccavino. Ellos son mis últimos amigos de estos últimos años. Van a estar contentos”, señala y se despide para retomar su lectura.

Para agendar

La Madre

Estreno jueves 31 de octubre. Funciones de jueves a domingo, en Teatro Picadero (Pasaje Enrique S. Discépolo 1857, Buenos Aires). Entradas en boletería o Plateanet.