Juan Ingaramo: "Como soy en la vida, soy en la música"
Hace 36 años, el 10 de enero de 1987, en San Vicente, Córdoba, nacía el primer hijo de la familia Ingaramo. Hijo de un músico y de una profesora, el pequeño era bautizado como Juan. En la casa, ubicada frente a la plaza del barrio, la música estaba muy presente: entre Mingui, el papá, era jazzista e integrante del Grupo Encuentro y los Músicos del Centro; y el abuelo, un tanguero clásico, hicieron que la vida de Juan diera sus primeros pasos entre guitarras, milongas y una pelota de fútbol.
Jugó al fútbol hasta los 15 años en donde tuvo que decidir qué hacer y, al terminar la secundaria, decidió que su vida iba a ser dedicarse a la música. Los instrumentos fueron su primera pasión y por ello estudió guitarra, batería y piano, además de comenzar a cursar la Licenciatura en Composición Musical, en la Universidad Nacional de Córdoba.
Al poco tiempo, a sus 20 años, entendió que su camino estaba alejado de Córdoba en cuanto a territorio y se mudó a Buenos Aires. En la esencia -y en la tonada- Juan Ingaramo mantiene sus raíces cordobesas, su templanza de barrio y su parsimonia de crianza sin haber caído en la vorágine de la capital aunque haya dedicado varias horas de su vida a tocar en los subtes porteños y en los vagones del tren Mitre.
Con la ilusión de la juventud, Juan vivió sus primeros años con sus compañeros de banda en un departamento de San Telmo y tocaba en la feria dominguera sobre calle Defensa. Hoy, a más de 15 años de aquellos shows sobre las calles adoquinadas y sin elegir ningún seudónimo, su carrera lleva su nombre y Juan Ingaramo es un referente de la música nacional.
Luego de realizar una gira por España y México y en la previa de comenzar una gira nacional que comenzará en Salta el 6 de octubre y finalizará en el Vorterix porteño el 15 de diciembre, Juan Ingaramo tuvo una charla mano a mano con MDZ en donde, asegurando que sin cassete, está muy contento de esta gira: "me entusiasma mucho porque me gusta recorrer el país".
- ¿Cómo serán los shows?
- Los shows últimamente son bastante modo fiesta. A mí me gusta cuando voy a un show poder bailar, divertirme, estar en ese ambiente festivo, así que trato de reproducirlo en mis shows. Los últimos vienen muy picantes como el de Barcelona que fue un delirio. Que la gente se prepare para eso, para pasar un lindo rato, bailar, divertirse y disfrutar de la música.
- ¿Cómo fue realizar esa gira por España?
- Había ido en el 2017 al Festival Sónar, en Barcelona, y ahí después nos fuimos para hacer otros shows. Esta vez fue muy lindo, la verdad que esta vez fue movilizador porque había mucha gente en los shows. En Barcelona habían 300 personas cantando todos los temas. La verdad que fue inspirador.

- ¿Y por México?
- México es una plaza a la que vamos una vez por año y también es un país increíble con un público muy generoso, son muy fans. Los mexicanos como que se conectan muy propiamente y te dan regalos, cartas, fotos, compran merch, discos, todo.
- ¿Qué sentís que hizo esa conexión con la gente? ¿Dónde sentís que hiciste el click en la gente para que digan "escuchemos a Juan Ingaramo"?
- Creo que es un mix de todo. A mí cuando me gusta un artista no lo pienso tanto, me gusta o no, ¿viste? Y del lado de artista, yo trato de ser 100% sincero, de ser como soy en la vida en la música, y tratar de disfrutarlo. La vida tampoco es un 100% disfrute, pero hay que tratar de conectar con lo que más me gusta que es hacer música y esa relación con el público, con las canciones, con el show, con el estudio. Creo que dándolo todo es como uno llega a generar el puente con la gente.
- Y en ese mix 100% musical, ahora se abre una puertita que es la actuación en El Reino...
- Así es. Es nuevo, pero la verdad es que me gustó mucho, fue una experiencia muy linda. Era una serie que yo había visto la primera temporada así en modo fan y de golpe estar ahí, en la segunda y con ese elenco, fue bastante increíble. Me gustó verme porque humildemente creo que salió bien. Tenía miedo de que se me viera mal, pero me veo bien, no parezco un no actor jaja. Igual no me pongo a verme demasiado, por ahí agarro un video viejo y lo disfruto.
- Y en esos videos viejos, quizás en los primeros, ¿has cambiado mucho tu forma de ser artista?
- No, la verdad que no. Volviendo a esto que te decía recién, siempre lo viví de manera muy apasionada. Obviamente pienso un montón de cosas una vez que el impulso artístico sale, pero trato de seguir la intuición y eso que se me ocurre trato de concretarlo así como fue, sin especular, sin sobrepensarlo.

- ¿Y a la hora de componer también vas por ahí?
- Sí, 100%. De hecho a veces me pregunto si no debería intervenir un poco más, pero no, no se puede porque también es la manera de ser más sincero y hacer lo que te sale. Después para mostrarlo sí se ve la estrategia y el equipo, pero a la hora de crear es corazón e intuición.
- Te escucho y es como que... por supuesto que has laburado un montón para llegar a esto, pero como que te fue llegando y lo estás disfrutando constantemente. Es como que te llegó y lo disfrutás...
- Mirá, te soy sincero, siempre soñé esto y nunca paré. Creo que también es el resultado de no haber parado. Muchas veces uno se encuentra con situaciones que no son las que imaginaba. No sé, te vas a grabar a un lugar y volvés y no pasó lo que vos querías o hacés un show en tal lugar y no hay gente. Son situaciones de adversidad que también te van formando y hacen que uno sea quién es. Pero sin duda es una carrera en la que, como decía un amigo, es "all in" hay que justamente darlo todo. Yo a veces veo a mis compañeros del colegio o algunos amigos que se dedican a otras cosas y a veces los envidio porque pueden separar su trabajo o su vocación, de su vida. A mí me pasa que no porque antes de dormir me voy pensando en esto y me despierto pensando en esto, mi carrera se llama como yo, entonces pago con la tarjeta y decís "Juan Ingaramo" y es todo así, no lo podés separar. Es hermoso, pero también es duro y sacrificado, aunque no parezca.
- ¿Cómo manejas el extrañar a tu hija durante la gira?
- La verdad que desde que soy papá me pasa de querer volver. Antes me iba de gira y estiraba porque si bien llevo nueve años de novio, también está bueno cada uno tener su tiempo y la distancia enriquece un poquito. Ahora quiero volver lo antes que se pueda.

- Es muy chiquita todavía -tiene 4 años-, ¿pero juega a la música?
- Sí, canta todo el tiempo. Me encantaría que sea arquitecta o médica o científica, pero va a ser lo que ella quiera, obvio. O deportista también, aunque también es sufrido. Pero que no tenga ningún mandato. Por ahora es todo juego y yo la veo libre. También le divierte ir a verme a un show o ir a ver a actuar a la madre (Violeta Urtizberea).
- ¿Y vos seguiste algún mandato?
- Mi viejo es músico, mi abuelo era músico y mi tío también es músico. Somos una familia muy musical. Por suerte mi viejo nunca me obligó con ese mandato, al contrario. Cuando terminé el secundario me preguntó qué iba a hacer y le dije que iba a ser músico. Y me dijo, "no, es muy difícil". Y tenía razón jaja

- ¿Dudaste?
- No porque tampoco podría haber hecho otra cosa. De hecho ni lo decidí, fue como seguir el impulso. Pero creo que la clave también ahí fue eso. Yo en Córdoba era hijo de mi viejo en el ambiente musical, por eso un poco me vine a Buenos Aires para hacer mi propia historia. Con el tiempo logré emanciparme de lo que la gente espera de uno y fui libre, soy libre 100% a la hora de hacer música y eso la verdad que es un premio.
- Por lo que dijiste en algunas notas, estar con Miranda fue como cumplir un sueño. ¿Te queda algún otro sueño que tengas próximo a que esté allí dando vueltas?
- Lo que yo soñé, te diría humildemente que era básicamente vivir de la música, conocer el mundo con la música, tocar ante miles de personas y creo que eso está cumplido. Conocí a mis ídolos, hice música con mis ídolos. Después uno también va corriendo un poco la barra, creando desafíos mayores.
- Y ahora, entre la gira y todo, también estás pensando en el nuevo disco...
- Sí, estamos terminando el nuevo álbum, mi quinto álbum. Si todo sale bien va a salir antes de fin de año, para el veranito. Estoy muy contento, hay unas canciones que me encantan y también hay nuevos desafíos, así como zonas de riesgo. Me gusta ponerme en riesgo cuando me escucho, me da adrenalina.

- Y una de las canciones con Zoe Gotusso que tuvo una presentación un tanto extraña ante multitud en un shopping...
- El disco tiene mucho que ver con Córdoba. Con Zoe se me ocurrió hacer un video en un lugar icónico como es el Patio Olmos, que es el shopping del centro de la ciudad, donde se festejan los campeonatos. La verdad que superó la expectativa porque no pensé que iba a haber tanta gente. Córdoba es mi casa, así que me hacen sentir como tal y a mí también me gusta, de alguna manera, representarlo ante el resto del mundo.

