Jorge Telerman: "El Teatro Colón es una de las cosas en las que Argentina juega en ligas mayores"
El Teatro Colón es uno de los recintos imperdibles del mundo de la lírica que está a la altura de La Scala de Milán, la Ópera Garnier de París y el Royal Opera House de Londres. Este espacio, ubicado en calle Cerrito, con su espalda sobre la 9 de Julio, es uno de los lugares más prestigiosos y reconocidos en todo el mundo.
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Jorge Telerman es el actual Director General de este lugar, un puesto que no es para cualquiera y que tiene que tener una extensa trayectoria dentro de la cultura, algo que el actual mandamás puede defender con soltura. El funcionario fue director general y artístico del Complejo Teatral Buenos Aires, organización que nuclea a cinco teatros públicos de la Ciudad, además de ser, entre otras cosas, creador del histórico recinto La Trastienda.
A esto hay que sumarle haber sido Jefe de gobierno porteño, Secretario de Cultura, Embajador de Cuba y Secretario de Relaciones Institucionales y Vocero de la Cancillería Argentina, por solo mencionar algunos cargos públicos dentro del mundo de la política. En lo cultural tuvo una incidencia clave en diferentes hechos como la creación de la Usina del Arte, el Museo de Arte Contemporáneo MAR-Mar del Plata, la reforma del Teatro Colón y la inauguración de la Noche de los Museos, entre otros labores.
El Teatro Colón está atravesando una temporada inolvidable. En comparación con la temporada 2022, la cantidad de abonos vendidos aumentó en un 36 %, llegando a un total de 16.139 abonos. Además se vendieron más de 280 mil tickets a lo largo de 162 funciones en lo que va del año. Pero claro, sería imposible cobijar a todos los que quieren decir presente en el histórico recinto por lo que las visitas guiadas también aumentaron de manera notable con 368 visitantes diarios que han hecho un total de 155.000 en lo que va del año, de los cuales más de 80 mil son extranjeros dejando en evidencia la importancia del Teatro Colón en el mundo.
En medio de diferentes tareas y puntualmente mientras se desarrollaba el exitosísimo Festival Argerich, evento exitosísimo que convocó a 25 mil espectadores y 50 mil visualizaciones de las transmisiones en vivo y contó con más de 400 artistas en escena, Jorge Telerman se tomó unos minutos para dialogar mano a mano con MDZ.
- ¿Cómo se hace para manejar el Teatro Colón?
- Que no se empieza en el Colón es una manera de empezar a responder. Cuando alguien llega a su nivel de excelencia, sea en el deporte o lo que fuere, el Colón es el símbolo de la cima en honor a la excelencia artística y también a la administración. El Colón es algo para cuando uno ya tiene una cierta trayectoria. Entonces hay que llegar a este lugar después de trabajar arduamente en la gestión cultural en general y la gestión pública en particular. Al Colón puedo tener el honor de dirigirlo porque me ha sido dada esa confianza en virtud de haber pasado por otras instituciones, haber crecido desde abajo, "desde el pie", como dicen los uruguayos. Y son instituciones que requieren, por un lado, una cosa que la he tenido siempre, como tantos, un profundo amor y, por el otro, una profunda confianza en la capacidad de producción artística y creativa que tiene nuestra sociedad.
Es importante haber pasado por muchos lugares para no darse gustos personales, porque es una tentación muy grande cuando estás ahí, decir "bueno yo siempre quise tal cosa" y no es para eso sino para entender cuál es el mejor camino para que allí estén representadas la mayor cantidad de tendencias y de aspiraciones estéticas de contenidos posibles. Entonces cuando pensás es desde la programación hasta la conducción interna, porque dirigir el teatro es eso. Uno a veces piensa que es lo que sucede esas dos horas en el escenario, pero para que suceda esa magia hay cientos y cientos de mujeres y hombres talentosísimos trabajando.
Para pensar una programación hay que buscar un equipo creativo que diseña desde la escenografía hasta la puesta de luces y luego los equipos de trabajo interno, los artesanos, los escenógrafos, los vestuaristas, los peinadores, es una fábrica de arte eso. Entonces, en todos esos pasos que tenés que dar de conducir gente, tenés que tener también eso, el conocimiento y el respeto y la admiración que tenés sobre esa gente tan imprescindible y afortunadamente tan abundante en términos de talentos que tiene la Argentina. También hay que pensar de qué manera está representada la tradición en tu programación, la innovación, lo clásico, lo contemporáneo, las distintas formas de expresión artística, cómo convocás consagrados pero también jóvenes para que se formen allí... 
- ¿Le ha pasado, en este periodo siendo director, de querer traer a alguien y por cuestión de agenda o de caché no lograr traerlo?
- Sin duda, y sigo. Lo bueno de trabajar en el Colón es que es muy convocante. Juega a favor, te intimida cuando estás como director porque sentís efectivamente que representas una institución que es infinitamente más importante que vos, pero no un poquito, no hay punto de comparación entre tu persona y la institución, vos sos apenas un puntito allí transitorio frente a una institución centenaria que es conocida en todo el mundo, que es admirada en todo el mundo por su trayectoria, por su pasado, pero afortunadamente también por su presente y sus capacidades de proyección. El Colón es una de las cosas en las que Argentina juega en ligas mayores, en las grandes ligas. Es una de las cosas en las que podemos inflar el pecho. Cuando decís el Colón, así como decís la selección, es como decir Messi.
- ¿Con qué anterioridad se comienza a pensar en la agenda? Por ejemplo para una nueva edición del Festival Argerich...
- Estamos ya cerrando fechas para el 2024 y 2025. Para esta maravilla, esta niña de 82 años, que tiene una energía increíble, un talento sobrehumano y un carisma y generosidad como Martha Argerich hay que pensarlo con tiempo. Estamos en este momento transitando con tanta gloria, con tanta explosión de alegría y de participación que excede el universo melómano, el interés que ha despertado Martha con su perspectiva de la vida y la generosidad de convocar, no solamente a las grandes figuras, que por supuesto todas quieren estar, sino también a jóvenes. Entonces, con ella tenemos la enseñanza de la humildad, la enseñanza del trabajo, de no confiar solamente en esos dones que ella recibió, sino en el trabajo constante, ella trabaja ocho o diez horas por día, aún a esta edad, para que esa excelencia nos siga deslumbrando. Y en honor a eso hay que hacerlo desde tu lado con mucho tiempo.
Hay que tener todo muy organizado, saber no solamente en qué fecha, sino qué va a querer tocar, qué puede tocar, a quiénes convocar. Eso te requiere una planificación y por otra parte hace que ese vértigo lo pueda ser más humanamente porque ya está todo con mucho tiempo de anticipación.
- Como espectador yo siento que la gente piensa que es imposible ir al Colón, pero en realidad hay entradas muy accesibles...
- Tenemos algunas entradas a precio más que accesible en los pisos más altos, es donde mejor se escucha, donde muchos nos hemos iniciado, en ese gallinero y allí las entradas son baratísimas, más accesibles que una entrada de cine. Y también está el que puede pagar su palco, un lugar gigante, fantástico en donde dejas tu abrigo. Y sino te vas a un lugar maravilloso, muy cómodo, hermosísimo, en el que se ve y se escucha fantástico que es accesible.
- ¿Cambia en algo si gana uno u otro candidato en las próximas elecciones?
- No, pero lamentablemente hay una de las cosas que sí deberíamos mejorar en la Argentina en esos aspectos. Yo creo que estas posiciones deberían, en algunos casos, ser concursados por un tiempo más amplio que el de la política. Sobre todo pensando que se está hablando de la agenda 2025. Los colegas del exterior se asombran porque nosotros seguimos teniendo instituciones artísticas y culturales de una gran excelencia, que cuando cambia el gobierno cambian, por ejemplo, al director del Museo Nacional y te miran y dicen "¿por qué?". Porque es una permanencia que va más allá de los tiempos políticos. En eso debemos civilizarnos más, conversar más, así no se hace un país.
Estoy convencido que la Argentina tiene condiciones y oportunidades para mejorar de manera perdurable pero si trabajamos en serio, sin confundirnos a nosotros mismos, sin inventar un espejito de colores. Se resuelve con proyectos, con planes concretos, con equipos, con un norte y saber hacia dónde se va
- ¿Algún sueño que tengas pendiente para realizar o no? Algo que te quede de la música
- Muchos, pero hay uno que sueño en serio y me gusta soñar cosas, algunas fantasías, pero otras que creo que se pueden realizar. Mi gran sueño ahora, antes de terminar mi gestión en el Teatro Colón, es hacer una gran jornada de los grandes músicos argentinos. Hacer una jornada histórica saliendo desde el Teatro Colón hacia la 9 de julio, y donde se mezclen... Charly, Fito, Barenboim, Martha, Chango Spasiuk, los grandes en cada uno de los géneros, los cancionistas, los concertistas, los compositores.Vos me decís que es difícil, pero es posible. Va a ser fabuloso, imagínense esa jornada.

