Luis Brandoni: "El kirchnerismo compra votos por $20.000"
Sin dudas que uno de los actores más reconocidos y respetados del medio artístico, sin distinguir entre cine, teatro y televisión, es Luis Brandoni. El Beto, tal como se lo conoce en el medio, ha trabajado en películas inolvidables y estrenado obras de teatro que hoy son un clásico de las tablas.
-
Te puede interesar
El doloroso posteo de Analía Franchín tras la muerte de su madre: "Te amo"
En su haber figuran éxitos de la TV como Mi Cuñado, del cine como Esperando la Carroza y del teatro como Parque Lezama. Esta obra estrenó hace 10 años en el Teatro Liceo, el más antiguo de Buenos Aires inaugurado en 1872, y ahora volvío a cartelera en el teatro Politeama, el más nuevo de Buenos Aires reinaugurado el 2022.
Parque Lezama sigue en la cartelera de este teatro ubicado sobre calle Paraná, a 50 metros de la mítica Avenida Corrientes, y tiene funciones de miércoles a domingo. Coprotagonizada por Luis Brandoni y Eduardo Blanco, esta obra maestra es dirigida por el gran Juan José Campanella.
-
Te puede interesar
Analía Franchín atraviesa un duro momento tras la muerte de Amalia, su mamá
En diálogo con MDZ, Luis Brandoni repasó diferentes etapas de su vida, recordó la dictadura militar, habló de "la grieta del kirchnerismo" que lo criticó y confesó que Parque Lezama, obra con la que cumplieron 1000 funciones semanas atrás, "es parte importante de mi vida y tiene cierta trascendencia para todos los que fuimos protagonistas".
- ¿Qué ha cambiado de aquel estreno hace 10 años a la puesta actual?
- Lo hemos tratado de mantener con la misma frescura, con la misma espontaneidad que tuvo desde el comienzo. Y no es difícil lograrlo porque tenemos un elenco apto. Ahora tenemos la dicha de sumar el haber estrenado un teatro que es algo bastante poco frecuente.
- ¿Le ha pasado antes estrenar un teatro?
- Cuando se inauguró el Teatro San Martín participé. Era toda una novedad porque era un espacio con más de una sala y era un teatro muy importante. Fue una oportunidad muy curiosa para mí que era muy joven y era todo un acontecimiento trabajar en ese teatro.
- ¿Cambia la predisposición del público para con una obra, según las circunstancias, en un año electivo o durante la pandemia?
- No, ahora en un año electivo no lo advierto. Lo que sí hemos advertido fue durante la pandemia que fue una situación muy curiosa porque estaba muy acotada la presencia de los espectadores: estaban sentados con tres o cuatro butacas vacías de diferencia. La gente que va al teatro estaba muy limitada e hicimos El acompañamiento, de Carlos Gorostiza, y fuimos los primeros que estrenamos una vez que se habilitó ir al teatro. Fueron jornadas difíciles e incluso habían desaparecido las carteleras de los diarios. Era bastante penoso ver desde el escenario a la gente con barbijo sentada alejada.
- ¿Tuvo miedo a que no vuelva la normalidad?
- No, no tuve miedo. Nosotros fuimos los primeros que estrenamos en Buenos Aires. El mismo día que se firmó el decreto me llamó Rottemberg y me dijo "vamos a ser los primeros en estrenar". Invitamos a unos amigos para que se vea gente porque no había ninguna posibilidad de hacer publicidad. Vendimos cuatro entradas el día del estreno e hicimos la función. Y además hablamos después de la función de que era una función especial.
- ¿Habían vendido alguna vez tan pocas entradas en algún momento de su carrera?
- No, cuatro no recuerdo. He tenido fracasos, pero no he tenido semejante fracaso. En casos normales es muy posible que uno decida no hacer la función vendiendo cuatro entradas, pero en las condiciones que estaba había que hacerlo. Lo estábamos haciendo en homenaje a los pocos espectadores que vinieron.
- ¿Qué lo lleva a elegir qué obra hacer y cuál no?
- Hace muchos años decidí, de acuerdo a mi experiencia como actor, hacer obras nacionales. He estrenado muchísimas obras argentinas, algunas que ya son clásicos del Teatro Nacional, cosa de la cual me enorgullezco.
- ¿Le molestó en algún momento que lo hayan criticado por lo que piensa ideológicamente?
- Yo fui amenazado por la Triple A, me tuve que ir del país, me exilié, me fui exiliado a México. Mientras estaba en el exilio hubo elecciones en la Asociación Argentina de Actores. Yo era secretario general y hubo elecciones y ganamos las elecciones desde el exilio, es decir, un fantasma, lo cual fue una gran satisfacción para mí y tuve muchos problemas. Después formé parte, por supuesto, de la lista negra que se hizo en la dictadura y estaba entre los actores y actrices que no podíamos trabajar en ningún espectáculo que tuviera que ver con el gobierno. No podíamos hacer cine, no podíamos hacer televisión. No estaban de acuerdo conmigo y en muchos casos conseguían el propósito de que nos fuéramos del país.
- ¿Estuvo escondido?
- No, cómo voy a estar escondido. Soy actor, salía en los diarios dónde trabajaba y a qué hora.
- ¿Fueron a buscarlo?
- Estuve secuestrado. Me agarraron el 9 de julio del 86, me secuestró la Triple A. Milagrosamente zafé porque tuve la suerte de que alguien se interesó por mi suerte y pude seguir vivo, pero tuve muchas dificultades. Yo tengo una deuda de gratitud con el público muy importante, porque la gente sabía que estábamos limitados. En Mar del Plata, en plena temporada, estábamos en el Teatro Colón que tiene la particularidad que no tenía teléfono, entonces llamaron al hotel de al lado para avisar que había una bomba en el teatro. La gente salió a una plaza que había enfrente y después entraron todos, menos dos persona. Así que esa es una deuda de gratitud y de reconocimiento que tengo con el público, que no sé si voy a poder saldar alguna vez.
- ¿Ese fue el momento más difícil de su vida o tuvo alguna otra circunstancia?
- Probablemente haya sido muy difícil porque tuve que irme de mi casa donde nos habíamos mudado hacía 11 meses.
- Y en los últimos años que fue criticado por un sector de la sociedad o un sector político, ¿cómo lo vivió?
- ¿Eso en lo que se llama la grieta? Eso fue un invento del kirchnerismo. Dolió mucho porque soy una persona muy sociable. Fue dirigente gremial ad honorem, como fueron muchos de dirigente de la Asociación Argentina de Actores. No cobramos nada porque es un gremio de gente que tiene un tarea muy difícil, muy regular, muy azarosa, de modo que los dirigentes no cobrábamos nada porque no podíamos cobrar un seguro frente a una masa de socios que no saben si al mes siguiente van a tener trabajo y si van a poder pagar los gastos de su familia. De modo que en ese sentido, era un gremio muy solidario y dejó de serlo.
- Eso es lo que le molestaba, que ahora lo critiquen...
- Ahora se pusieron una camiseta partidaria. No es lo mismo, no tiene el mismo prestigio que tuvo esa entidad, una entidad que tuvo un gran prestigio y bueno y hemos tolerado muchas cosas, pero bueno, ya esto va a pasar.
- ¿Cómo ves este año de cambio de Gobierno?
- Yo creo que van a andar las cosas bien. Hay algunas cosas que todavía me cuesta digerir, de admitirlas, En San Juan están repartiendo $20.000 en las urnas, siguen comprando los votos, no tienen vergüenza. Es una cosa extraordinaria. Y después festejan que ganaron, no se ponen colorados y se esconden por la vergüenza. De todos modos yo creo que va a ser una una jornada normal, la sociedad está preparada y veremos si estamos en condiciones de remontar esta situación que está padeciendo el país.
- Además de Parque Lezama. ¿Tiene algún otro proyecto para este año?
- No porque vamos a estar hasta hasta fin de año con la obtra.Después no sabría decirte si vamos a seguir, pero es posible que hasta hasta noviembre estemos acá en el teatro.