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Luciano Castro se definió como un padre "egoísta" y contó que se perdió de sus hijos

En una autocrítica muy reflexiva, Luciano Castro se refirió a su paternidad.

No suele suceder un discurso tan sincero respecto a un comportamiento errático propio. Empero, Luciano Castro se animó a explicar los motivos que lo impulsaron a admitir una falla como padre, una actitud poco correcta que ejecutó en una etapa de su vida.

El actor no se sonrojó en reconocer que tuvo una época en la que se priorizó por sobre sus hijos. Una confesión impresionante, totalmente loable y que puede oficiar de un ejemplo para alertar a otras personas. En definitiva, una reflexión profunda e interesante.

Todo esto se produjo en una diálogo de Luciano con Catalina Dugli, en su programa de radio, donde comenzó refiriéndose al festejo de su pequeña Esperanza, esa niña que llegó al mundo como fruto del amor con Sabrina Rojas, al igual que Fausto.

Luciano festejó el cumpleaños de Esperanza.

Sobre la celebración, en la que se mostró muy conectado con su ex pareja, Castro explicó:  “A veces soy feliz ¡No seas mala, Catalina! Si con lo único bueno que hice en mi vida, que son mis hijos, no soy feliz... Y hasta eso me costó, así que lo disfruto el doble ahora”.

Así abrió las puertas a la introspección, a construir una autocrítica sobre su rol de padre y admitir sus errores. “Es que mi egoísmo me llevó a pararme en lugares en los que, justamente, solo pensaba en mí. Y me perdí un montón de momentos y situaciones”.

Respecto a los factores que tallaban en esos tiempos en su mente, el protagonista de cientos de éxitos añadió: “A mí me parecía que estaba bien porque estaba haciendo mis cosas. Y no. Solo estaba pensando en mí. Y ahora estoy mucho más con mis hijos.”

Castro en la celebración de su pequeña.

Además, Luciano valoró la influencia positiva de Rojas: “Y también ayuda tener una gran madre como Sabri, que no es menor, porque mis hijos no se crían solos. No son mis hijos, son nuestros hijos. Con Sabri supimos cómo separarnos después de 12 años y no perdimos de vista que lo más importante son los chicos”.