Cuántos años cumplieron juntos Mónica Ayos y Diego Olivera
Si hay una pareja que parece irrompible a pesar del paso de los años, esa es la de Mónica Ayos y Diego Olivera, que se conocieron trabajando y que hoy llevan una vida casi perfecta, con una hija en común y uno hijo de ella, de una pareja anterior.
Hace un tiempo, en una entrevista con el diario La Nación, la actriz contó cómo nació el amor entre ellos de manera instantánea y cómo significó “un viento cálido” en su vida la aparición del actor, con quien hoy lleva ya 23 años en pareja.
“Se dio de manera natural. Pegamos una onda que parecíamos conocernos desde siempre. Venía de unos años de mucho laburo y de mucha exposición, Diego apareció en mi vida cuando yo transitaba un cambio fuerte, una búsqueda de identidad genuina”, recordó Mónica Ayos.
“Necesitaba correrme un poco del ojo de la tormenta hacia un puerto más calmo, en el que deseaba anclar y que él haya aparecido en esa etapa fue una señal hermosa y muy oportuna. Fue esos amores inevitables, Hacíamos grandes esfuerzos por corrernos, alejarnos, pero estábamos como imantados”, agregó la actriz.
Un año después de conocerse y de empezar a salir, se casaron. Y llevaron a Federico, el hijo de ella, de luna de miel. “Nos fuimos con Fede para no dejarle un laburo extra a mi madre, que se estaba ocupando de la recuperación de papá y nos sentíamos más tranquilos llevando al enano, como le decíamos de chiquito. Nos recontra divertimos y fueron días en los que Fede y Diego fortalecieron aún más el vínculo. Mi hijo se parece en muchas cosas a Diego y tienen un diálogo maravilloso. Se adoran, se respetan”, remarcó Mónica Ayos.
“Nunca pensé en un hombre para toda la vida hasta que llegó Diego. Siempre tuve la batuta de mi vida, aunque debo admitir que muchas veces me murmuró cierta necesidad de lo hogareño, esas ganas de armar una estructura familiar sólida, pero no fue hasta que sentí ese viento cálido que me hizo un clic; ese vientito de verano con el que uno siente que realmente vale la pena levantar vuelo para arriesgarse y emprender un nuevo rumbo y, tal vez, por qué no, compartir la batuta. Ese viento cálido en mi vida se llamó Diego Olivera”, expresó la actriz.
Cuatro años después de haber comenzado su relación, la llegada de Victoria terminó por redefinir la vida de la familia y de consolidar completamente la historia de amor. “Fue una bebé buscadísima, deseada. Ambos queríamos una nena. La familia entera la esperaba y mi contexto era otro, muy diferente, más estable, menos precario, ameno, cómodo y con un papá desde el vamos”, recordó Mónica Ayos.
“Diego es un padre de la pos modernidad. Me ayudó en todo y a la par mía. La bañaba, la cambiaba, la hacía dormir. Victoria parecía que tenía dos madres. Si bien Dieguito ya había practicado con Fede, a él ya lo agarró más grande, sin pañales ni mamaderas, así que venía una nueva y desconocida que lo emocionaba. Para él fue todo un desafío, ya que esperó tener un bebé a sus 36 años, su calidad de tiempo fue impecable. Una etapa nueva de agrandar la familia, que elegimos juntos”, cerró la actriz.