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Por qué la familia de Marcela Kloosterboer le dice "La Negra"

Marcela Kloosterboer sorprendió al revelar el apodo que le ponía su familia: la llamaban “La Negra”.
Marcela Kloosterboer contó por qué en su casa la llamabanm La Negra La actriz hizo la confesión en el programa de Fer Dente Foto: @m.klooster
Marcela Kloosterboer contó por qué en su casa la llamabanm "La Negra" La actriz hizo la confesión en el programa de Fer Dente Foto: @m.klooster

Marcela Kloosterboer pasó de visita por el programa “Noche al Dente”, de Fer Dente, y dejó algunas revelaciones hasta el momento desconocidas sobre su vida personal, entre ellas, el apodo que le puso su familia.

En la distendida charla, la actriz contó que en su casa siempre, desde chiquita, la llamaban “La Negra”. Y, en ese contexto, reveló el curioso motivo que tenía su familia para apodarla de esa manera.

“Me dicen La Negra porque mi hermano es rubio de ojos celestes y blanquito. Entonces yo era la negra. Por comparación”, contó entre risas Marcela Kloosterboer en la charla con Fernando Dente, en América.

Marcela Kloosterboer.
Marcela Kloosterboer. Foto: captura de TV.


Asimismo, la talentosa actriz se refirió también a su personalidad, a algunos rasgos que poco se conocen de ella, dado que siempre fue muy reservada con su vida privada y sobre las cuestiones alejadas de la ficción.

“Tengo un carácter muy potente. Me gusta mucho manejar rápido y soy de putear en el auto. Si veo que alguien tira un papelito en la calle, me vuelvo loca y le grito que se le cayó y esas cosas”, reveló Marcela Kloosterboer.

En la misma entrevista, la actriz habló de la relación que tienen sus hijos, Juana y Otto, y contó que, como cualquier vínculo entre hermanos, hay momentos buenos, otros no tantos, y algunos muy tiernos.

Marcela Kloosterboer.
Marcela Kloosterboer. Foto: @m.klooster.


“Me parece espectacular la relación de ellos, más allá del quilombo. Es proporcional lo mal que se llevan ahora con lo bien que se llevarán en el futuro. Va a ser incondicional el amor que se tengan con las barbaridades que se dicen ahora”, comentó.

“Por ejemplo, también hay momentos como cuando Juana, a quien le da miedo ir al piso de arriba, le pide a Otto que la acompañe. Él le dice: ‘Sí, vamos’. Y agarra el martillo de Thor”, contó, muy orgullosa, Marcela Kloosterboer.