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Kraftwerk en Buenos Aires: el impactante show de los creadores de la música electrónica

Este martes, en el Movistar Arena de Buenos Aires, se presentó Kraftwerk, la banda alemana que le dio vida a la música electrónica y sorprendió al público.
Kraftwerk la rompió en el Movistar Arena. Foto: Ig: @movistararenaar
Kraftwerk la rompió en el Movistar Arena. Foto: Ig: @movistararenaar

Kraftwerk, la banda alemana que inventó lo que luego se dio en llamar “música electrónica”, dio este martes un recital en la Ciudad de Buenos Aires en el que volvió a interpretar algunos de sus más importantes éxitos que en muchos casos son clásicos del pop como “Tour de France”, “Autobahn”, “Trans Europe Express” y el archiconocido “Das Model”.

Algunos de los jóvenes que poblaron el Movistar Arena creyeron, a priori, que verían a unos émulos de Paul Oakenfold o David Getta, y otros hasta amagaron con hacer unos pasitos de baile al mejor estilo fiesta electrónica. Los músicos, inmutables, con sus trajes especiales, precisaron a la audiencia de qué se trató siempre el concepto que inventaron en Dusseldorf a principios de los años 70: música industrial, interpretada con sintetizadores que tiene entre sus leitmotiv la modernidad, el avance de la ciencia, la tecnología de punta, su postura anti-energía nuclear y las comunicaciones de humanos sólo posibles a través de la inteligencia artificial. ¿Les suena?

Dentro de todo ese bagaje, también hay lugar para lo cursi y lo antiguo: las imágenes en blanco y negro de mujeres modelando ropa en los años ‘50 para el tema “Das Model” y antiguos videos del Tour de France cuando sonaba el tema que lleva el título homónimo.

 

La espectacularidad de luces, sonido e imágenes que la banda transmite se contrapone con la austera expresión de los cuatro intérpretes, concentrados en sus instrumentos que no son otra cosa que consolas de computación, teclados y sintetizadores.

El Movistar Arena es el mejor escenario en el que una banda de culto, pero mundialmente conocida e inspiradora para grupos como Sex Pistols, Joy Division, New Order, Depeche Mode, Daft Punk y hasta Coldplay, podría tocar.

Como ejemplo baste esta descripción: los cuatro músicos (Ralf Hütter, Henning Schmitz, Falk Grieffenhagen y Georg Bongartz) llevaban trajes confeccionados con luces de led que cambiaban de color de acuerdo con el tema que interpretaban. Del mismo modo lo hacían las pantallas que rodean el campo del Movistar Arena.

Esa espectacularidad dejó pasmados a los porteños que abarrotaron el lugar durante más de dos horas.

Los estudiantes de conservatorio de Dusseldorf Hütter y Florian Schneider (fallecido en 2008) comenzaron como un dúo experimentando con máquinas de percusión, sintetizadores y voicecoders (consolas que modificaban la voz humana para robotizarla).

A mediados de la década del ’70 se unieron al grupo Wolfgang Flür y Karl Bartos, con quienes grabaron los discos que los convirtieron en un fenómeno mundial: Autobahn (1974), Trans-Europe Express (1977), The Man-Machine (1978) y Computer World (1981).

Desde la experimentación y la electrónica, más una visual impactante, Kraftwerk abrió el set con “Nummern” del álbum “Computerworld” (Computerwelt en su original del alemán).

Durante las dos horas de recital, los músicos alemanes interpretaron, entre otros temas, “Computer liebe”; “Radioaktivitat”, “Boing Boom Tschak”, “Trans Europe Express”, “Autobahn”, “Die Roboter” (The Robots) y “Das Model” (La modelo).

Fue la interpretación de ese mega hit la culminación de la experiencia Kraftwerk en Argentina. El conteo en alemán de Hüter del uno al cuatro (“eins, zwei, drei, vier”) habilitó la intro del tema que lleva esa melodía casi cursi pero muy reconocible.

Tour de France (la última grabación de la banda que es de 2003), dio paso al final del recital que llegó con “Musique Non Stop” y la despedida uno a uno del escenario: primero Bongartz, el más nuevo del grupo; luego Grieffenhagen y, en tercer lugar, Schmitz; todos con un gesto casi marcial y llevándose la mano derecha al corazón.

La explosión final vino con el saludo a Hütter, el último que dejó el escenario y que se llevó el aplauso y el agradecimiento de una parte de la humanidad musical que, contenida anoche en el Movistar Arena, disfrutó de la música de una de las leyendas de la cultura pop.