Así está hoy Giselle Rímolo, la "falsa médica" que fue novia de Silvio Soldán: "Se operó y se cambió el nombre"
Luego de pasar nueve años en prisión tras ser condenada en 2012 por ejercicio ilegal de la medicina, Giselle Rímolo quedó en libertad condicional y empezó una vida llena de cambios y nuevos comienzos. La “falsa médica” se casó con su abogado, se presenta con otro nombre y hasta modificó sus facciones.
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Así lo indicó Luis Ventura en A la tarde, donde contó detalles del presente de quien fuera pareja de Silvio Soldán y una suerte de médica estrella en el mundo de la farándula, cuando atendía a celebridades con sus supuestas credenciales de nutricionista, homeópata, psicóloga y experta en terapias alternativas.
La época de oro de Giselle Rímolo se terminó en 2001 tras la muerte de su paciente Lilian Díaz, al descubrirse la espectacular farsa que había montado para ganar fama y dinero a costa de quienes se acercaban a su consultorio con la meta de bajar unos kilos.
“Ante todo, quiero decir que a partir de varias intervenciones quirúrgicas de cirugías plásticas ha cambiado su formato facial. Ha oscurecido su pelo, es otra persona y justamente en ese cambio físico, hay un cambio de identidad”, adelantó Ventura en el programa de América.
“Utiliza su verdadero nombre que es Mónica, cosa que no ocurría con el nombre Giselle. Y el apellido que utiliza es el de su marido abogado Juan Carlos Gainedú, quien fuera en su momento abogado de Silvio Soldán”, agregó el periodista.
El presente laboral de Giselle Rímolo
Pero el panelista del ciclo que conduce Karina Mazzocco añadió un dato alarmante sobre la vida actual de Rímolo: “A este cambio de identidad se le sumó la polémica de que estaría atendiendo pacientes de nuevo en el área de la estética”.
“Hace tiempo que Giselle Rímolo, o Mónica Gainedú asiste a un centro de estética en San Isidro, donde cambiaron radicalmente su físico y su forma”, indicó, y siguió: “A partir de ahí empezó a operar en un departamento de Zona Norte, donde las puertas no están abiertas a los pacientes, sino que para ingresar a esa ‘capilla de la imagen’ hay que establecer un vínculo de certificación de quién es el paciente que va a ir: con documento de identidad”.
