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El futuro se apoderó del Monumental y The Weeknd brindó una experiencia inolvidable

Con una puesta impactante y una noche futurista, The Weeknd volvió a Argentina y realizó un show magnético durante dos horas y media.
Abel Tesfaye, cantante de The Weeknd, se mostró muy emocionado durante el show. Foto: Gentileza DF All Access
Abel Tesfaye, cantante de The Weeknd, se mostró muy emocionado durante el show. Foto: Gentileza DF All Access

Durante dos noches consecutivas The Weeknd se presentó en el estadio de River Plate para despedirse de Argentina. Es que Abel Tesfaye, cantante de la banda canadiense, anunció que comenzará un proyecto solista y esta gira mundial será el final de la formación.

Esto, sumado a los dos álbumes nuevos que salieron tras los shows en el Lollapalooza Argentina en el 2017, hicieron que las expectativas fueran altísimas por parte de los fans que no dudaron en hacerse presente en el Monumental desde temprano.

Con una previa al ritmo de los artistas internacionales: Tayhanda, Mike Dean y Kaytranada, el recinto ubicado en Núñez empezaba a entrar en clima para recibir a The Weeknd. Minutos antes del comienzo del show el escenario se completaba con una luna impactante ubicada en una de las cabeceras sobre la tribuna Sivori.

El campo del Monumental se vistió en modo futurista para el show de The Weeknd.

Desde el vamos la puesta era asombrosa. En el escenario se había construido una ciudad futurista que luego fue acompañada de las pantallas. La misma era un guiño a la Canadá natal de Abel ya que contaba con una réplica "miniatura" -claro está- de la CN Tower, una de las siete maravillas del mundo moderno, según la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles. Este lugar albergó a los músicos de The Weeknd y hasta se pudo ver "en llamas" en distintas partes del recital.

El centro del campo, alrededor del círculo central- se ubicó la anfitriona de la noche: la robot. Esta estatua de alrededor de seis metros de altura, construida en fibra de vidrio, fue una de las estrellas de la velada. La pieza, creación del artista japonés Hajime Sorayama, generó un gran magnetismo no solo por su figura sino porque se iluminaba al sonar de cada canción.

La robot en el centro y las 20 bailarines con túnica blanca que bailaron durante todo el show.

En el otro lado del escenario, a unos 100 metros, cercano a la popular de River, una luna gigante reposó durante todo el concierto para disfrutar del espectáculo. Esta figura, cercana a los 10 metros de altura, completó una puesta en escena única.

Las luces, que llegaban desde todos lados con equipamiento en las torres, como así también en las tribunas y en las distintas figuras del escenario, fueron otra de las grandes protagonistas del show. Es que a lo largo de las 2 horas y media que duró el concierto el juego de luces no paraba de deslumbrar y de ser acompañado por cada uno de los presentes que en sus muñecas -como ya se ha hecho costumbre- tenían una pulsera lumínica.

El escenario de The Weeknd tuvo momentos de humo y fuego.

En lo musical el espectáculo no dejó nada para la interpretación porque fue simplemente sublime. Abel Tesfaye, durante medio show convertido en un robot por su casco estilo Daft Punk y uno de sus brazos simil biónico, no podía parar de mirar a la multitud y de repetir "I love you Argentina". 

Tras interpretar Circus Maximus, Abel decide quitarse el casco y deja a la vista su sonrisa eterna, probablemente la misma que tuvo a lo largo de todo el show. Ahora sí, "a cara lavada", el cantante de The Weeknd dejaba a las claras su emoción por el cariño del público argentino, "el mejor público del mundo" para muchos artistas que pisan estas tierras.

Abel Tesfaye anunció que dejará de formar parte de The Weeknd.

Durante dos horas y media sonaron 41 canciones de todas las etapas de la banda, desde sus inicios hasta su disco final. Los éxitos dijeron presente y los fanáticos pudieron disfrutar de “Take My Breath”, “Feel My Face”, “The Hills, Starboy”, “I Feel It Coming”, “Save Your Tears” y  del icónico “Blinding Lights” en donde las vibraciones del lugar coincidían con los latidos del corazón de los miles de fanáticos que tuvieron la satisfacción de estar presente de la despedida de The Weeknd en tierra argentina.