Entrevista

Fede Bal interpreta a una artista Drag Queen en la obra Kinky Boots

Fede Bal protagoniza este verano la exitosa comedia musical en Carlos Paz. Empatizando con su papel de Lola, reflexiona sobre la transfobia y deja una profunda reflexión.

Gabriela Yalangozian
Gabriela Yalangozian martes, 10 de enero de 2023 · 09:20 hs
Fede Bal interpreta a una artista Drag Queen en la obra Kinky Boots
Fede Bal se sumerge en el papel de Lola.

Fede Bal sorprendió semanas atrás al anunciar que protagonizaría la exitosa comedia musical “Kinky Boots” en Villa Carlos Paz. El espectáculo se venía realizando con la dupla que conformaban Martín Bossi y Fernando Dente. Sin embargo, su elenco se renovó para presentarse en el Teatro Luxor con el objetivo de convertirse en uno de los éxitos de la temporada de verano.

Así, con la producción de Ricky Pashkus asociado a Flavio Mendoza, junto al productor local Miguel Pardo, “Kinky Boots” Carlos Paz se completó con Federico Salles, Laura Esquivel y un elenco de numerosos bailarines y actores arriba del escenario.

Con una larga trayectoria protagonizando comedias, actuando y dirigiendo revistas, el ganador del certamen “Bailando por un sueño” en 2015, Fede Bal se animó a dar un gran salto en su carrera y explorar el mundo de la comedia musical con un personaje que lo enamoró desde el primer momento.

Fede Bal es uno de los protagonistas de Kinky Boots.

Basado en el film de Miramax, Kinky Boot, escrito por Geoff & Tim Firth, libro de Harvey Fierstein y música y letras de Cindy Lauper, la obra teatral gira en torno a Charlie, un joven que por pedido de su padre se hace cargo de una fábrica de zapatos a punto de quebrar. Allí conoce a Lola, una artista Drag Queen que le dará la solución a sus problemas, pero también introducirá al espectador a reflexionar sobre las crisis laborales, la identidad de género, el travestismo, la homofobia y la discriminación.

Lola es interpretada por Fede Bal y es esa búsqueda personal para crear de cero a ese personaje tan excéntrico como querible hace que esté frente a lo que considera “el proyecto de su vida”.

Fede Bal contó cómo fue ponerse en la piel de Lola y lo que le significó.

Componer a Lola le llevo varias semanas de preparación. Buscar pelucas, vestuario, colores, maquillaje e introducirse en el mundo femenino que apareció frente de sus ojos en ese proceso, le abrieron un universo de posibilidades y caminos. “Yo admiré desde siempre el transformismo, porque me permite buscar esa esencia máxima dentro mío y explotar esa conexión con el lado femenino. Cuando ´me monto´ y estoy en el escenario, siento que puedo decirle cualquier cosa a cualquier persona. Y cuando soy yo, cuando soy Fede, es todo lo contrario. Yo soy bastante introvertido”, admite Fede Bal en diálogo con MDZ Online.

Es raro tener esa dualidad. Siento que Lola se convirtió un poco en mi alter ego. En ella canalizo todo lo que no puedo expresar como Fede

"Me pasa algo muy hermoso con el público. Todo el tiempo pruebo chistes, busco la risa, encuentro aplausos. Tiro cosas nuevas y luego las cambio por otras… Estoy todo el tiempo así, porque creo que este es un personaje para no relajarse. Te permite estar todo el tiempo creando. Así lo sentí ya desde lo visual: perfilar mis cejas, elegir el esmalte de las uñas adecuado o el color del labial hacen que mi drag sea muy femenina”, rememora.

Federico Salles, Fede Bal, el director Ricky Pashkus y Laura Esquivel

Sin embargo, Fede aclara que todo este proceso lo vive con mucho respeto hacia la comunidad de transformistas y drag queens. “Yo convivo con el transformismo desde niño, por haber nacido en un teatro de revistas prácticamente. Y es por toda esa gente que se siente muy discriminada, que creo que esta Lola tiene mucho que decir y deja pensando a más de un espectador. Por eso considero que este es el proyecto de mi vida”, asegura.

Fede Bal y una familia de artistas

Carmen Barbieri, su madre, estuvo presente ese 28 de diciembre cuando Fede Bal y su “Lola” debutaron en el teatro Luxor. Y sus palabras de orgullo le llenaron el alma. Sin dudas, el actor buscaba la aprobación de su madre a quien admira profundamente. “En ese debut pensé en mi mamá y también en mi papá (el fallecido cómico Santiago Bal), que hoy no está pero siento que me acompaña siempre. Es más, la bata que uso todas las noches es la de él y eso me emociona mucho por un lado y por el otro me hace sentir mucho respeto. Porque lo único que me queda como actor es un poco mi apellido”, dice Fede.

Para entender esa sensación, el actor explica que detrás suyo siente el peso de un gran linaje de artistas. Su bisabuelo, Guillermo Barbieri, fue guitarrista de Carlos Gardel. Su abuelo, Alfredo Barbieri, fue un capocómico en la época dorada de las revistas. Y sus padres, Carmen Barbieri y Santiago Bal, también se conocieron en los escenarios, haciendo teatro. Por eso, Fede Bal se crió entre camarines y bambalinas. Pero con el correr de los años, y con su vocación actoral y definida, asegura que al abrir la puerta de cada casting, lo hacía “como pidiendo permiso”. “Es que con tanto linaje atrás, todos esperan que seas tan bueno como para tocar con Gardel o ser un cómico de primera como mi abuelo o mi viejo”, revela.

Y al hablar de Alfredo Barbieri y Santiago Bal, hace una salvedad. “Ambos se trasvestían en las revistas que protagonizaban. Fueron los primeros acercamientos al transformismo. Por su puesto que lo hacían desde un lugar más de la comedia e interpretando a un homosexual muy ochentoso. Eran esas ´maricas´ como el Huguito Araña que interpretaba Hugo Arana. Ese era un personaje hermoso pero en esa época el humor era muy machista, no estaba deconstruido. De hecho en las revistas de mi viejo había muchísimos chistes machistas. Por suerte, le pudimos dar un giro a eso en la última revista que hizo y que yo escribí y dirigí. Le dimos un nuevo aire, y una vuelta de tuerca al género”, recuerda.

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