Opinión

Wos: la historia detrás del joven de oro de la industria musical argentina

Valentín Oliva, de tan solo 24 años, se consagró como el artista más importante del negocio de la música al llevarse seis Premios Gardel (incluida la estatuilla de Oro), el mismo galardón que alguna vez la industria le otorgó a Mercedes Sosa, Charly García, Sandro o Gustavo Cerati.

Gonzalo Arroyo
Gonzalo Arroyo sábado, 27 de agosto de 2022 · 12:58 hs
Wos: la historia detrás del joven de oro de la industria musical argentina
Wos.

“Te guste o no te guste somo' el nuevo rock and roll”. La frase forma parte de la canción “Sangría” que interpreta Trueno junto a Wos, dos de los exponentes del rap más importantes de la nueva generación de músicos argentinos. Como era de esperarse, la afirmación desató polémica en la vieja escuela del rock nacional, quienes rápidamente salieron a rasgarse las vestiduras. Para muchos, el trap o el hip hop no es rock. Pero esta camada de pibes y pibas sub 25 saben lo que hacen y lo que quieren. Su propuesta termina siendo más contestataria que muchas de “esas” bandas de rock carentes de sentido, motivos y renovación. Estos pibes, que vienen de tirar rimas en las plazas, ahora se subieron a los escenarios para cantar sus verdades, su realidad.

Y no solo son la voz de lo que sucede actualmente en las calles, además sus canciones son super exitosas. Algo que quedó comprobado el pasado martes en la entrega de los Premios Gardel 2022. Los galardones más importantes de la industria de la música nacional pusieron al sonido urbano en lo más alto. Y si hubo un gran ganador de la noche, ese fue Wos.

Con tan solo 24 años, Valentín Oliva cosechó gracias a su último disco, “Oscuro éxtasis”, seis premios Gardel (incluida la estatuilla de Oro). Si, el mismo premio que alguna vez la industria le otorgó a Mercedes Sosa, Charly García, Sandro, Gustavo Cerati o Luis Alberto Spinetta. Esto claramente marca un antes y un después dentro de la escena local. Y es para festejarlo. Bien merecido lo tiene. Wos hizo sin lugar a dudas uno de los mejores discos del último año. Un trabajo de estudio que en 13 canciones deja entrever su transformación de freestyler a artista revelación.

Leyenda

Finalmente, el disco de Wos fue elegido como el mejor en seis importantes categorías: álbum del año, álbum rock alternativo, colaboración de música urbana (“Cambiando la piel”, feat. Nicki Nicole), canción de rock (”Que se mejoren”), productor del año (Facundo Yalve) e ingeniería de grabación. Una verdadera locura.

De la plaza del barrio a los grandes escenarios

Con tan solo 13 años, Valentín tiró sus primeras rimas junto a sus amigos. Se juntaban en una plaza cerca del club Atlanta. Luego, llegó el momento de hacerse de abajo en el Quinto Escalón (competencia de freestyle que se hacía en parque Centenario los domingos). Hasta que apareció en el radar la Batalla de Gallos, que profesionaliza la competencia y lo convierte en un fenómeno popular y cultural. Así se construyó Wos.

En 2017 ganó la final nacional de la Red Bull Batalla de los Gallos. Además, fue subcampeón de la final internacional, en México. En 2018, finalmente se consagró campeón internacional, convirtiéndose en el rapero más importante del país.

Y enseguida se mete en la música. Acá reside otro de sus mayores logros: trascender los márgenes del freestyle, metiéndose de lleno en la cultura popular argentina y alcanzado derribar barreras generacionales. En sus conciertos se puede ver como disfrutan por igual tanto padres como hijos. Lograr captar la atención de un amplio espectro de público, y hasta los músicos y referentes de otros estilos musicales que no escuchan rap, trap ni hip hop, es otro de los aspectos que lo diferencian del resto.

Si bien el freestyle fue lo que más disfrutaba de pequeño, ya tenía contacto con el mundo del arte y la improvisación. Sus padres fueron muy importantes en el despertar de su sensibilidad social y artística. Alejandro Oliva, su padre, es el fundador de La Bomba de Tiempo, el exitoso grupo de percusión. Por su parte, Maia Mónaco, su madre, es una gran actriz y bailarina.

Wos adquirió en muy corta edad la pericia necesaria para transformarse en un observador (comunicador) de la realidad. Sabe dónde está parado y ese lugar lo entiende como propio. Una construcción ideológica, la necesidad de contar lo que pasa. Las rimas y el honor. Trasladar sus angustias y alegrías a sus letras.

Tanto él como los demás artistas que nacieron de esta escena (Duki, Paulo Londra, Ecko, Trueno, Lit Killah y Tiago PZK, por solo nombrar algunos), fueron creciendo dentro de lo artístico en un momento donde se iban dando otros debates, otras luchas, sobre todo el crecimiento del feminismo. Los cambios que se han generado en la última década se encuentran reflejados en toda una nueva generación de artistas. Igualdad de género, libertad, derechos humanos, diversidad, crítica al sistema, compromiso social. Dialogar bajo una retórica nueva es la clave de su propuesta.

Wos junto a Trueno. 

En este sentido, una de las cuestiones más valorables de Wos es que siendo tan joven asuma tantas responsabilidades. Un chico con los pies bien puestos en la tierra, con un discurso comprometido, supone un riesgo. Al tomar un lugar, una posición, no solo se expone, sino que además se espera mucho de él.

Su ascenso fue meteórico. Su paso del freestyle a la música fue muy rápido. Su arrastre en redes sociales hizo que cada vez que mostraba una canción, en horas tuviera millones de reproducciones. Enseguida, la repercusión.

Hoy es considerado el artista joven más importante del país. Un recorrido por su historia, y la de tantos otros como él, vislumbra la representación cabal de su generación más allá de lo netamente artístico. El negocio de la música y sus formas de consumo han cambiado y ya no transita los caminos tradicionales. Pero el arte, el talento, el ingenio, el carácter, la energía y esas ganas de decir "cosas" siguen ahí, más vivas que nunca. Y eso es lo que importa.

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