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Por qué el ex de Romina Pereiro está "caliente" con Rial y salió en su defensa

Revelan que Gustavo Olmedo se comunicó con Jorge para recriminarle el modo en que manejó la separación.

El cierre de una historia de amor, el final de un matrimonio, desató un tsunami, le abrió la compuerta a un maremoto de secuelas, de versiones y de salpicaduras muy picantes. La separación de Jorge Rial y Romina Pereiro generó un terreno filoso en el que cayeron muchos personajes.

La filtración de la ruptura de la pareja del creador de Intrusos derivó en temas subyacentes, porque el conductor se sintió herido y comenzó a lanzar acusaciones contra amigos y ex compañeros de trabajo. Así tiró una bomba sobre una supuesta infidelidad de Adrián Pallares o la crítica desmedida a Marcela Tauro.

Las informaciones brotan de la tierra y se sumaron datos sobre una relación amorosa, un romance que se activó hace unos meses y que imantó a Jorge con Alejandra Quevedo, periodista de C5N. Incluso, se filtró que el comunicador le compró pasajes para viajar juntos a Los Angeles.

Justamente, en relación con ese traslado a Estados Unidos, Yanina Latorre exclamó al aire de LAM que Romina se enteró de la idea y puso el grito en el cielo, a un límite que habría incidido para que el creador de Intrusos decidiera cancelar el boleto de la panelista de C5N.

Como si todas las ramificaciones no fueran suficientes, ahora se suma un dato explosivo, una situación que se experimentó en el fuero íntimo de Jorge y Pereiro a la que accedió en exclusiva MDZ, a partir de la recopilación de información de primera mano.

El nuevo conflicto incluye la intervención en todo este escenario de Gustavo Olmedo, el exmarido de la nutricionista y padre de sus dos hijas. Cuentan las fuentes que el hombre que se especializa en el universo del rock sintió la necesidad de comunicarse con Rial.

Todo indicaría que Gustavo se encontró con sus pequeñas en un estadío de tristeza, de mucha angustia por la salida de Rial de la casa y por todo lo que se habla en los medios de comunicación. Frente a ese semblante de las niñas, Olmedo levantó el teléfono e increpó a Jorge.

El diálogo escaló en temperatura y se trenzaron en una fuerte discusión, que alcanzó un límite muy álgido de recriminaciones, de críticas y de opiniones enfrentadas.