Mercedes Ninci presentó a su nuevo novio y lo llevó a conocer el… ¡Obelisco!
Mercedes Ninci está viviendo un gran presente sentimental. Fue el pasado diciembre cuando la periodista decidió blanquear y contar que estaba muy feliz en una relación con un hombre oriundo de Salta.
Fueron ocho años de soltería luego de haberse separado de su marido y padre de sus hijos. Ella misma confió que necesitaba estar sola y reencontrarse, hasta que apareció en su vida Alberto Curi Aragón.
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"Estoy en medio de las 14 marchas que hay ahora en el centro porteño y mi alma necesita un poeta con tonada, con aroma a leña, que ame el monte, las alturas y la chacarera. Creo que lo encontré…”, había escrito Mercedes Ninci en una de las primeras fotos que publicó junto a su pareja en redes sociales.
Además, en alguna ocasión reveló la difícil historia de superación personal que tuvo que atravesar Curi Aragón: "Hoy es el Día de la Montaña. Él es mi amado. Después de un cáncer de piel y una necrosis en las rodillas y pies que lo llevó a estar dos años en silla de ruedas subió el Aconcagua, el Kilimanjaro y el Monte Elvrus en la Córdillera del Cáucaso en Rusia y sigue la lista”.
Pero lejos de los difíciles años de su pasado, el salteño está disfrutando del amor de la notera y en las últimas horas ella misma dio a conocer que Alberto está en Capital Federal y que decidió llevarlo a un lugar muy particular y turístico. Obviamente no se privó de compartir algunas fotos de la salida.
“¡Lo logré! Te traje al Obelisco. ¡Y te encantó! Dejaste las montañas, el monte, las peñas por unos días y te vi sonreír igual. La pasamos genial, amor mío”, escribió ella junto a una postal en el emblema porteño.
Pero eso no es todo. Además, Ninci reveló los lugares que compartió con su novio: “Te llevé a todos los lugares donde transitan mis mañanas, ¡aunque milagrosamente no había piquetes!. También fuimos a la Plaza de Mayo y a la Casa Rosada porque más allá de los que están y de los que estuvieron, no te la podías perder”.
En todas las postales que compartió Mercedes no faltan las sonrisas y la felicidad en sus rostros, una prueba de que para el amor no hay barreras y que se pueden superar las distancias.