ver más

La fuerte confesión de Tomás Holder sobre el trastorno que padece

El exparticipante de Gran Hermano abrió las puertas de su corazón y sorprendió a todos con sus declaraciones.

Hace algunas semanas, la madre de Tomás Holder contó que su hijo sufre vigorexia, un trastorno mental que obsesiona a las personas con su físico. Ahora bien, en diálogo con Pronto, el exparticipante de Gran Hermano rompió el silencio y contó detalles de su problema. 

"Mi cambio fue en una época de transformación no solo física sino también mental. Crecí física y mentalmente también. Cuando era chico, tenía muchas inseguridades por un cuerpo en el que no me sentía del todo bien o cómodo. No me gustaba y de grande por suerte tuve la virtud de que se me haga...", contó Holder

Y agregó: "Fácil entrenar. Hoy en día puedo pasarme dos horas en el gimnasio y me encanta. No la paso mal, lo disfruto y me encantan las dietas y la buena comida. Como seis comidas al día, una cada dos horas y todo lo que hago y transformé mi vida me gusta mucho. Pensá que mi personaje no hubiese triunfado si no fuese con este físico". 

"Quiero estar más grandote. Toda la gente que está en este deporte sufrimos de vigorexia. Es una enfermedad porque nos vemos al espejo y nos sentimos flacos. Entonces, queremos más y más. Actualmente estoy pesando 110 kilos y me veo chico. Quiero llegar a 140", reveló Tomás

Fue entonces que continuó: "Vos me podés decir: “¿Cómo te ves chico si estás gigante?”. Pero no tomamos dimensión porque no podemos ver la realidad de cómo estamos. Mi novia me dice que estoy muy grande ya y a ella no le gusta tanto pero le dije que no me siento lo suficientemente grandote como quisiera".

"Siento que me falta más y sé que está en mi cabeza. Pero soy consciente de que el día que forme una familia, se termina todo esto. No voy a jugar con estas cosas. Me hago análisis médicos cada dos meses y me da todo bien. Si está todo bien, le po-
dés dar para adelante al organismo", siguió el ex hermanito.

Pero eso no fue todo porque contó: "Lo importante es no abusar de las drogas porque, en definitiva, los anabólicos son drogas. Hay que ser cuidadoso y saber decir basta. Tengo meses que estoy activo y paso tres meses metiéndome y luego descanso dos, y así".