Presenta:

De qué trabajaba Axel Kuschevatzky antes de los éxitos en el cine

El prestigioso crítico de cine cumplió sus sueños de trabajar en la industria de la pantalla grande.
Axel Kuschevatzky disfruta en estos días del éxito de Argentina, 1985 El prestigioso productor nunca creyó que podría vivir del cine
Axel Kuschevatzky disfruta en estos días del éxito de Argentina, 1985 El prestigioso productor nunca creyó que podría vivir del cine

Axel Kuschevatzky logró construir una exitosa carrera en la industria del cine, pero durante mucho tiempo eso era solo un sueño: comenzó a meterse en ese mundo cuando abrió su propio videoclub para luego convertirse en periodista y, más tarde, en crítico de cine, hasta llegar a ser productor.

Su participación en El Secreto de sus ojos fue un punto de inflexión en su vida profesional. En tanto que en estos días disfruta del éxito de Argentina 1985, su último gran proyecto en el cine.

Axel es hijo de un pediatra y una psicóloga infantil. Nació el 28 de octubre de 1972 en el Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires. Los primeros diez años los pasó en Matheu e Hipólito Yrigoyen, cerca del viejo Canal 22, hasta que se mudó a Almagro.

Axel Kuschevatzky.

La mayor parte de su familia tiene a la música como trabajo o hobby, pero él nunca tocó ningún instrumento. Apenas tuvo un breve contacto con la flauta dulce en el colegio. Tampoco le gustaban los deportes. Su tabique desviado y su dificultad para respirar propiciaron su aversión a la actividad física.

La pasión de Axel Kuschevatzky por el cine nació de muy chico. Durante su infancia, acostumbraba a salir del jardín y caminar junto a su abuela Doña Sara al cine Los Ángeles o al Real. Un amigo de su papá administraba las salas, por lo que lo dejaba ir a las cabinas de proyección para mostrarle cómo era todo por dentro. “Yo miraba y lo sentía inalcanzable, era un mundo alienígena”, recordó.

No obstante, creció sintiendo que nunca iba a poder dedicarse a la industria del cine. “Lo que quería no era posible”, reconocía. Por eso, la posibilidad de ganarse la vida con su pasión se convirtió en una suerte de sueño utópico que nunca pesó que se cumpliría.

Axel Kuschevatzky.

Una vez que terminó el colegio en 1990, estudió publicidad porque “era la única forma de estar cerca del cine” y abrió su propio videoclub en la galería Taurus. No obstante, se dio cuenta rápidamente de que la publicidad no era su vocación, por lo que empezó a trabajar de periodista y a fines de los 90 viajaba hasta tres veces por mes a Los Ángeles para entrevistar a las estrellas de Hollywood y cubrir entregas de premios.

De esta manera, su carrera fue en ascenso, por lo que Axel Kuschevatzky no se limitó a mantenerse como crítico de cine, sino que complementó ese rol con una carrera de productor, con la que ahora supera las 80 películas en la Argentina, Estados Unidos y España, principalmente.