Presenta:

Jorge Lanata recordó a su mamá con una emotiva historia en el día de la madre

El conductor de Periodismo para Todos sorprendió con sus palabras.
Foto: Captura de video El Trece
Foto: Captura de video El Trece

En el día de la madre, Jorge Lanata también recordó a su mamá y cónto detalles de su historia. Como si fuera poco, el conductor de Periodismo para Todos no pudo contener la emoción en medio de su emotivo saludo: "Yo conocí a mi mamá de una manera extraña. Ella tuvo un tumor cerebral cuando yo tenía seis o siete años".

"Vivió más de cincuenta años con un lado del cuerpo paralizado, el derecho, y una lesión en el centro del habla. No podía formar palabras. Entendía si le hablaban, pero solo podía decir sí, o no, o emitir sonidos. Mi mama se llamaba Angélica, tenía ojos verdes y un increíble sentido del humor", agregó Jorge

Eso no fue todo porque continuó: "Yo pensé muchas veces: ¿por qué no se quiere morir? ¿Por qué quiere vivir así? Y no se quería morir. Ella vivió con mi papá hasta que mi papá murió y luego vivió conmigo y con mi tía, su hermana. Yo aprendí de mi mamá, que no hablaba, que hay que sobreponerse a la dificultad, sea cual sea". 

"Yo no tuve una mamá que mirara mi boletín del colegio, o que me preparara el desayuno. Nunca fui a cenar con mi mamá afuera de la casa, ni nos fuimos de vacaciones a algún lugar, y sin embargo pude sentir su amor y darle el mio. Con los años, aunque no hablara, aprendimos a comunicarnos", expresó. 

Y siguió: "Sus ojos verdes se reían con mis chistes malos y su mano izquierda apretaba la mía cuando estaba feliz o angustiada". Cabe recordar que hace algún tiempo atrás, Jorge Lanata confesó cómo fue que se enteró que es adoptado: "Muchos, muchos años después, cuando yo tenía 56, alguien me contó que era adoptado". 

"¿Se dan cuenta? De todas las putas familias del mundo en las que podía haber ido a parar había caído en la familia de Angélica y Ernesto. Y entonces ¿quién era mi mamá? ¿La desconocida que me abandonó en un hospital de Mar del Plata o los que me acogieron en una esquina de Sarandí?", contó. 

Y finalizó: "Todavía hoy me preguntan en los reportajes por qué no quise averiguar de dónde venía. La respuesta es obvia: sé de donde vengo. Mi mamá era una señora de ojos verdes, con la que nunca pude cruzar una sola palabra.  Con la que teníamos grandes diálogos con solo mirarnos".