Elena Roger: “María Elena Walsh abrió el camino para las mujeres que venimos”

Elena Roger: “María Elena Walsh abrió el camino para las mujeres que venimos”

La actriz y cantante se presenta desde hoy y hasta el sábado en el Teatro Independencia junto a la Filarmónica de Mendoza en un homenaje a la cantautora argentina que marcó, con su música, a distintas generaciones. Sobre el rol de la mujer, su trabajo en el exterior y su maternidad habló con MDZ.

Pablo Gordon

Pablo Gordon

Curiosamente, lo mismo que a Elena Roger le fascinaba de María Elena Walsh cuando era niña, es lo que a ella la ha hecho sobresalir en los escenarios más importantes del mundo: su dulce voz. Es argentina, triunfó en el West End, Broadway y Madrid pero su corazón siempre se quedó en su tierra natal. Su interpretación de Eva Perón la hizo saltar al estrellato internacional y gracias a Edith Piaf se consagró con el galardón más prestigioso del teatro británico, el Premio Laurence Olivier.

Hoy triunfa con las canciones de la poetisa, cantautora y dramaturga argentina que, en su infancia, conquistó su corazón. Junto a Escalandrum sacó dos discos con repertorio de Walsh y uno de ellos, recientemente, ganó el Premio Gardel como mejor álbum infantil. Esta noche, y hasta el sábado, presenta parte de él en el Teatro Independencia junto a la Orquesta Filarmónica de Mendoza. Las entradas para las tres noches ya están agotadas.

- ¿Qué anécdota de tu infancia te enlaza con María Elena Walsh?

- Escuchaba muchos discos de ella en un winco que tenía mi mamá. Siempre se habla de que sus canciones son divertidas, desopilantes. A mí me fascinaba su voz, siento que era muy cálida y muy dulce. Me reconfortaba en esa niñez, me gustaba mucho cantarla. Por eso, me gustó mucho encontrarme con ese repertorio para grabar un disco con Escalandrum que son unos compañeros, amigazos y unos músicos tremendos. Ya hicimos tres discos y es un equipo muy sólido, de mucho disfrute. En la música dicen que es fácil o imposible (se ríe) y con ellos es totalmente fácil.

- En su trabajo, Walsh camuflaba ideas que incomodaban, ¿cómo la conectás con el feminismo?

- La conecto porque simplemente ella fue quien quiso. Tomó decisiones, las sostuvo y las defendió en una época en que ser mujer, y además teniendo inclinaciones afectivas distintas a las de todas las mujeres, era muy difícil. A mí lo que me maravilla y me maravilló mucho recorriendo su repertorio, es que ella escribía para chicos de una manera divertida, desopilante, super ingeniosa y a la vez, tenía un mensaje para los adultos. Tenía canciones que venían de cosas super amorosas, profundas y de repente te tiraba una ‘Oración a la justicia’ o ‘Canción de cuna para gobernantes’ que te matan. Siento que no se callaba, no se sentía disminuida ni mucho menos, era súper vanguardista y abrió el camino para las mujeres que venimos.

- ¿Cómo ves hoy a la mujer en este contexto de empoderamiento femenino?

- Cada vez están más empoderadas, más informadas. El machismo tiene que ver con una postura de la mujer, no solamente del hombre. Hay muchos que están super despiertos y saben bien cómo hay que tratar a la mujer y qué lugar de igualdad tienen que tener. Hay muchas mujeres que también se están dando cuenta que no pueden estar del lado opuesto y se están dando el lugar que tienen que tener. Es un proceso que no está terminado y en el que, en los últimos años, se ha avanzado muchísimo.

Roger en pleno ensayo en el Teatro Independencia / Foto: Gob. de Mendoza

- Hablando de mujeres fuertes... en reiteradas ocasiones has dicho que Eva Perón fue un antes y un después en tu vida, ¿en qué sentido?

- En general lo ligo a mi carrera. Estaba en Argentina evolucionando, creciendo y de repente me tocó -o tuve la fortuna- de ir a Inglaterra a hacer ese rol que me llenó de mucha responsabilidad. Era contar una historia que tenía que ver con mi país, mi familia. Claro que fue un antes y un después, a partir de ese viaje abrí un camino en el exterior donde aprendí muchísimo.

- ¿Qué aprendiste estando afuera?

- Cuando vos trabajás en Primera A, como a un nivel de deportista, y tenés que hacer ocho funciones por semana, tenés otros cuidados: de conocimiento de tu cuerpo, de cómo funciona tu instrumento, todo lo que implica a la profesión. Además, aprendí a estar sola y sobre mi, sobre mi persona. Me encontré bastante en esa soledad. Ahí entendí quien era.

- Si bien lograste triunfar en la cuna del teatro musical, elegiste volver a la Argentina, ¿por qué?

- Argentina es mi lugar de origen y nunca me fui. Los trabajos del exterior fueron periodos extensos pero nunca tomé la decisión de irme a vivir afuera. Siempre supe que iba a volver. Cuando terminé mi último trabajo en el exterior que fue Evita en Broadway, lo hice felizmente embarazada. Ahí empecé el camino de la familia y la maternidad en mi país, con mis afectos al lado. Es lo que quería hacer.

- ¿De qué manera la maternidad cambió tu vida?

- Primeramente me corrió del centro, que es algo que suelen hacer los hijos cuando nacen. Me puso otras prioridades en la vida y me encantó, porque yo era una persona que trabajaba mucho y le importaba mucho la profesión. Cuando fui madre me empezó a importar muchísimo ser madre y cuidar esa familia que había empezado a crear. Además de lo importante que era educar a estos seres a los cuales había elegido darles vida.

- ¿Cómo hacés para combinar el rol de madre y artista?

- Con Mariano Torre somos una pareja que nos complementamos un montón. Cuando él tiene que trabajar, yo estoy presente; y cuando yo tengo que trabajar, él está presente. Nos complementamos y nos organizamos. Como se dice en la música es el arte de organizar horarios (se ríe). Es así: lograr una buena organización y todo se puede hacer.

Es la segunda vez que Roger se presenta junto a la Orquesta Filarmónica provincial, anteriormente lo hizo en 2018 en la Fiesta de la Cosecha / Foto: Gob. de Mendoza

- Repasando tu extensa carrera y poniendo los ojos en el futuro, ¿qué tenés pendiente y te gustaría concretar?

- Emmm.. no sé. He hecho un montón de cosas y seguro tengo un montón de cosas por hacer. En mi cabeza tengo un montón de fantasías que son muy mías y en general, cuando me preguntan ‘¿qué rol te gustaría hacer?’, ‘¿cuál será tu próximo proyecto?’, hasta que las cosas no se concretan o no están cercanas, no las digo porque siento que es un mundo interno mío, de mis sueños que no suelo compartir.

- Por último, si tuvieras que elegir… ¿calle Corrientes, Broadway o West End?

- ¡Qué difícil! Todos tienen sus particularidades. Trabajar en calle Corrientes significa estar cerca de mi familia, amigos, colegas argentinos y disfrutar del teatro y los códigos argentinos. Trabajar en West End es como volver a esa especie de magia de un mundo al que no se pertenece y pertenecer un poquitito de esa industria que tienen armadísima. En el caso de Broadway, para mí fue como muchísimo, muy abrumador pero me gustaría volver por los muchos amigos que hice y además, porque, desde ese lugar, me sentí cómoda. Me gustaría volver a contactarme con ellos.

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