Jorge Lanata confesó por qué detesta que lo saluden por el Día del Amigo

Jorge Lanata confesó por qué detesta que lo saluden por el Día del Amigo

El conductor se refirió al festejo que hoy celebran millones de personas y entre otras cosas disparó: "Hoy no es el día de los que quieren ser mis amigos, hoy es el Día del Amigo".

MDZ Show

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Este martes, mientras millones de personas celebran el Día del Amigo, Jorge Lanata reveló por qué detesta que lo saluden en esta fecha.

Odio a la gente que me llama por el Día del Amigo, la detesto profundamente, porque el 98.6 por ciento no son mis amigos, pero te mandan mensajes”, lanzó el conductor de Lanata sin filtro (Mitre) durante el pase de su programa con el de Marcelo Longobardi

Luego, Lanata agregó filoso: “Hoy no es el día de los que quieren ser mis amigos, hoy es el Día del Amigo. Los que son amigos gracias a Dios no me mandan mensajes y por eso los quiero, porque son mis amigos”. Además, contó que muchos se comunican porque su número de teléfono se viralizó, “A mi celular llama todo el mundo, es insoportable. Odio los emoticones también. Son como los adjetivos cuando escribís; cuando está bien usado, hay que usar uno solo, no hacen falta tres, si ponés tres emoticones es porque no supiste encontrar el correcto”, sentenció el periodista con su habitual acidez.

Jorge Lanata.

Sobre la inusual situación de que lo lamen desconocidos, Lanata comentó: “A mi me llama todo el mundo porque mi teléfono se viralizó en Internet, entonces de golpe, 3 de la mañana, me hacen videollamada grupal unos pendejos rompiendo las pelotas. Y para bloquearlos tengo que agendarlos, entonces en mi agenda hay ‘imbécil 1’, ‘imbécil 2’, ‘imbécil 3’. Es muy común también que te mande un mensaje un tal Raúl: ‘mi papá es fan tuyo y hoy es su cumpleaños’; entonces sí, le mando un mensaje, me la paso mandando esos mensajes, pero está bien, si para la gente es importante no tengo drama en hacerlo. No me molesta, sí me molesta cuando te invaden el domicilio”.

Finalmente, Jorge Lanata dijo que el cariño de la gente “es lindo, pero tiene que tener ciertos límites”. En ese momento recordó su experiencia en los tiempos en que salía a bares. “Se me sentaban al lado, y eso está mal; si estoy al pedo en un bar, dejame estar al pedo”, señaló.

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