La Sole abrió su corazón y reveló lo más profundo e íntimo que le pasó en 2021
Parece increíble, pero en apenas dos semanas, 2021 será historia vieja. Y quien cayó en la cuenta de que en unos poquitos días estará comiendo pan dulce y garrapiñadas y descorchando para brindar en Arequito, fue Soledad Pastorutti.
Así es: mientras todos siguen enchufados en la vorágine de las actividades del año, la cantante ya se apuró en dejar en sus redes un prolijo compendio de las cosas más lindas que le pasaron en estos doce meses llenos de adrenalina y emociones en los que recibió mucho cariño de su público fiel.
Es que en 2021 Soledad volvió a estar muy visible, en el prime time de la televisión de aire, mientras duró La Voz Argentina, edición súper exitosa que nuevamente la tuvo como parte de su jurado, junto con la bella Lali Espósito, Ricardo Montaner y sus hijos Ricky y Mau.
Ese fue, justamente, uno de los hitos que Pastorutti eligió para destacar en su cuenta de Instagram, donde usó el filtro “Momentos 2021” para subir varias fotos que se llenaron de reacciones, corazones y fueguitos de parte de muchos de su casi millón y medio de usuarios que la siguen.
Brillando en el escenario del reality de Telefe, junto al equipo del programa y un muy emocionante retrato con Marley y Francisco Benítez, el ganador del certamen, que era de su "team", fueron algunas de las vivencias que Pastorutti destacó ante sus seguidores, a quienes finalmente instó a que le contaran sus propios mejores episodios.
Además de su vuelta a la TV, La Sole tuvo una agenda muy activa con shows y presentaciones en los teatros más importantes del país. Todo un reencuentro con su público tras el parate obligado de la industria del espectáculo por las políticas sanitarias, que llevó a cerrar por meses todas las salas.
Ahora, descansando después de tanto agite, la hermana de Natalia disfruta con su marido, Jeremías Audoglio, y sus hijas, Antonia y Regina, en su espectacular casa en el pueblo de Santa Fe, que ella nunca cambió por nada en el mundo.
“Yo nunca me fui de acá, y entonces la gente está acostumbrada a verme. Mis hijas van a la misma escuela que fue mi abuelo, mi papá, mi suegro, Jere… y acá no hay otra opción tampoco. Hay tres escuelas públicas”, comentó hace unas semanas, al hablar de la educación de las nenas.
“Hacemos una vida totalmente normal y por eso decidí vivir acá. No me imaginaba en Buenos Aires. Yo ahora estoy con calzas y zapatillas; y cuando termino la nota, me voy al gimnasio en bicicleta desde mi casa, y no pasa nada”, agregó aquella vez, relajada. Y ahora sí, ¡todo listo para los próximos desafíos!