Fito Páez en Vendimia: eterno retorno de un revival inoxidable

Fito Páez en Vendimia: eterno retorno de un revival inoxidable

Uno de los referentes más importantes del rock nacional se presentó anoche ante 20.000 personas en el marco de la primera repetición de la Fiesta de la Vendimia, donde durante dos horas ofreció un repertorio plagado de éxitos.

Gonzalo Arroyo

Gonzalo Arroyo

El teatro griego Frank Romero Day se vistió de fiesta para volver a recibir a Fito Páez, uno de los referentes más importantes del rock nacional. El rosarino se presentó ante 20.000 personas en el marco de la primera repetición de la Fiesta de la Vendimia, donde durante dos horas ofreció un repertorio plagado de éxitos.

Páez comenzó su show pasadas las 23.00 con “El amor después del amor”. “Tanto tiempo sin vernos Mendoza. Han pasado tantas cosas, ¿no?”, comentó el músico de 56 años enfundado en traje rojo y zapatillas blancas.“Vamos a cantar todos ahora, es inevitable. El tiempo pasa y las canciones se van trasladando de casa en casa, de generación en generación”, arrojó como aviso antes de interpretar “11y 6”.

Ya había pasado “Tu vida mí vida”, de su disco “La ciudad liberada”, la única canción que se pudo disfrutar de sus últimas composiciones, ya que era de esperarse una listado repleto de clásicos que uno canta de punta a punta. Y así fue: “Tumbas de la gloria”, “Dos días en la vida”, “Al lado del camino”, “Polaroid de locura ordinaria”, “Ciudad de pobres corazones”, “Mariposa technicolor” y “A rodar mi vida” fueron ejecutadas por una banda super ajustada, de esas que Fito ya nos tiene acostumbrado a formar, integrada por Juan Absatz en teclados, Maxi Agüero en guitarra, Diego Olivero en bajo y Gastón Baremberg en batería.

“Ahora quiero que todos prendan sus teléfonos", pidió Páez antes de cantar "Brillante sobre el mic", promediando el final del concierto. Y el teatro griego se transformó en un océano de luces encendidas. También hubo tiempo para algunas canciones a solas con el piano como “Cable tierra” y “Un vestido y un amor”, que terminó con Fito obrando como director de orquesta, haciendo cantar a los distintos sectores del público diferentes partes de la canción.

Pero todavía quedaba una emotiva sorpresa guardada para los bises. “Voy a proponer algo delirante, yo se que somos muchos. Durante el show se generaron momentos de un silencio increíble, así que voy a cantar a capela y sin micrófono para todos ustedes”, disparó el rosarino, acercándose al borde del escenario para cantar “Yo vengo a ofrecer mi corazón”.

“Te amo Fito”, gritaron desde el público apenas el músico empezó a entonar esta canción de esperanza que escribió en 1985 tras la Guerra de las Malvinas y el final de la dictadura militar. Hicieron falta algunos segundos, y varios chistidos, para que la voz despojada de Páez se pudiera escuchar. Un inolvidable momento que fue agradecido con una ovación total.

“Gracias a todos ustedes por estar esta noche acá, celebrando la música y la existencia. Que vengan tiempos de bonanza para todos”, comentó antes de interpretar “Y dale alegría a mi corazón” y finalizar con “El diablo de tu corazón”.

Un cierre perfecto para la noche, que volvió a demostrar la estrecha relación del músico con su público. Anoche, Fito nos ofreció su corazón y todos volvieron felices a casa.

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Gracias Mendoza por tanto amor ud83dudc9b

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