Celebrities y maltratadores: ¿Por qué un famoso decide ser violento?

Celebrities y maltratadores: ¿Por qué un famoso decide ser violento?

Comenzó 2020 y en el ámbito del periodismo de espectáculos hay un fenómeno que ya es tema de análisis: el maltrato y la desubicación de actores y mediáticos a la hora de interactuar con la prensa, que en otros momentos buscan con ahínco. Aquí, los tres casos más escandalosos y una pregunta para vos.

Federico Croce

Federico Croce

Están acostumbrados a estar en boca de todos, aman tener sus teatros llenos, sus picos de rating en la TV o su lista de seguidores en las redes sociales cada vez más abultada... pero a la hora del trato con la prensa o con los fans son groseros, descorteses... o directamente violentos reaccionando con insultos e incluso golpes a la hora de responder un saludo o una nota periodística.

Las actitudes maleducadas y violentas de varios "conocidos" han dado la nota estos primeros días del año. La influencer Lucía Celasco protagonizó un escándalo en Punta del Este al salir supuestamente alcoholizada del boliche Tequila y agredir verbalmente a una pareja que alquilaba una casa frente al lugar en donde ella tenía el auto estacionado, por el solo hecho que que intentaban sacar el rodado propio. La joven incluso le propinó golpes de puño al hombre, y tuvo insultos discriminatorios y soeces para ambos; gritando a viva voz que "era la nieta de Susana" y amenazando con la frase "¿No sabés quién soy yo?". cuando llegó Mercedes Sarrabayrouse, su madre, la cuestión empeoró: hasta hubo piedrazos contra la casa de la pareja, que finalmente decidió hacer la denuncia por la situación vivida.

Gisela Berger, pareja de Daniel Scioli, llegó a Punta del Este y en el aeropuerto tuvo un altercado con una periodista que le tomó una foto. La comunicadora comentó que era una foto para un programa de moda y looks, pero Berger le tomó la mano y le advirtió: "Esto no se va a publicar. No quiero nada con un medio argentino". 

Antonio Gasalla, por su parte, está haciendo temporada en Mar del Plata y hace horas, a la salida del teatro -que está pasando una situación difícil, ya que si bien todavía no hay números, las primeras estimaciones hablan de muy poca afluencia de público en La Feliz- grotescamente y con virulencia maltrató a dos cronistas mujeres. Una de ellas le preguntó por qué se había ausentado de la foto promocional de la temporada, y el actor cómico violentamente contestó: "Por qué no te vas a la mierda".

"Esa fiesta era de inicio de temporada, no es publicidad de un canal. Lavate el culo con el canal", siguió Gasalla, ante la sorpresa de las periodistas, que no entendían por qué la exageración de su enojo. Todo esto quedó registrado por la cámara, pero fuera de filmaciones, Maite Peñoñori, movilera de Los Ángeles de la Mañana, contó que le comentó a Gasalla que ella quería insistir con hacerle una nota antes de que termine la temporada veraniega, y el capocómico le contestó: "Perdón, ¿y qué me vas a preguntar?, ¿qué preguntas de mierda me vas a hacer? A mí no me interesa que vos me hagas una nota". 

"Luego de eso me quedé y le dije si podíamos hablar. Me pidió que no le hable, que me callara y empezó a insultarme en la cara. Me dijo pendeja, pelotuda y muchas cosas más. La gente miraba, yo no lo podía creer y le contesté que le estaba hablando con respeto", contó Peñoñori. "El me contestó: '¿Qué respeto? Lávense el orto, yo vengo acá a hacer teatro, no tengo por qué hablar con ustedes'".

Ante estas actitudes, surgen preguntas interesantes. ¿Por qué se debe hacer prensa a un artista que solo trata bien a un profesional de la comunicación cuando quiere promocionar un trabajo o como se dice en la jerga "hacer un chivo"? ¿Se justifican estas reacciones virulentas? ¿El buen trato, no es acaso una premisa básica de la vida en sociedad?

La periodista Marcela Tauro, hablando de la actitud de Gasalla, pidió solidaridad entre colegas: “No es un tema de ahora. No es malhumorado, es un maleducado y maltratador. Tenemos que ponernos de acuerdo nosotros los periodistas. ¡Una vez unámonos!”, a la par que Débora D'Amato propuso bajar los micrófonos cuando se encuentren con el actor.

¿Es demasiado intrusivo el periodista de espectáculos? A quien piensa que la respuesta es sí... ¿Por qué entonces son las notas sobre romances y peleas de celebrities y los diferentes escandaletes diarios, las más consumidas, y las que más lecturas tienen en todos los medios? Los lectores son quienes las leen, las avalan, las comentan y las comparten.    

"Lo de Berger fue raro, yo no estoy acostumbrada a un trato en el que te toque, que me mire fijo y me diga que no se va a publicar. La única persona que me puede decir qué se publica o no es alguien de mi canal. Sobre todo si fue una imagen en un lugar público", comentó la periodista de Social TV, el medio que fotografió a la pareja de Daniel Scioli en el aeropuerto de Punta del Este.

El "famoso" juega a un juego conocido, y debe entender sus reglas. Así como puede negarse perfectamente a hablar en una nota, no puede agredir a a un periodista por intentar hacer su trabajo. Así como nadie puede meterse en la intimidad del hogar de otro, el "conocido" debe entender que, cuando está en la calle, puede ser abordado por fans, o por trabajadores de prensa: tiene siempre la opción de contestar o no, pero nunca la de ser grosero, y menos, violento.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?