Walas de Massacre: "Nunca hicimos cosas comercialmente oportunistas"
Massacre regresa esta noche a Mendoza para seguir presentando la Biblia-Ovni, su último disco de estudio, en el marco de su Gira Paranormal 2016. Antes de esta cita imperdible con unas de las mejores bandas actuales del rock nacional, Walas habló de todo con MDZ: balance de su último disco, David Bowie, el pasado de la escena under, la legitimidad de ser independientes, fantasmas, extraterrestres, catolicismo y , sobre todo, de música.
- Biblia-Ovni lleva casi un año en la calle. ¿Qué balance haces del disco?
Al disco lo lanzamos en junio del año pasado y nos viene dando bastantes alegrías. Por ejemplo, arrasamos en las encuestas del diario Clarín en categorías que realmente nos sorprendieron: salimos como Mejor disco, Mejor banda, Mejor tema y Mejor video.
- Massacre tiene muchas referencias a divinidades paganas. Pero en el último disco se habla de religión católica. ¿Cuál es la intención?
Hay alusiones a la religión católica porque es la que nos toca de cerca, por vivir en occidente, pero básicamente con Biblia- Ovni nosotros estamos celebrando esa nueva religión que es Internet: esa pantalla, ese nuevo fuego, esa biblioteca de Alejandría donde te metés y encontrás lo que querés. Entonces, en esa religión moderna que nos agrupa, vos podés elegir otras divinidades paganas, tus propios dioses. A mí me encanta rendirle culto a todo eso que se ve a través de los fenómenos paranormales. Primero, historias de cosas que existieron antes de la humanidad, vestigios de tecnologías previas al ser humano y, después, eso que captan las cámaras de seguridad donde entran en juegos varios símbolos que aparecen en el disco, por ejemplo los fantasmas. Las cosas que, hasta ahora, sin la web, no sabíamos o no nos permitían saber. Eso celebramos con nuestro último disco... que tengamos nuevas cosas en qué creer, nuevas religiones, nuevos dioses... nueva fe.
-Ustedes siempre homenajearon a los artistas que fueron sus influencias. Este año hemos perdido a muchos de ellos: David Bowie, Lemmy Kilmister y Scott Weiland, por nombrar algunos. ¿Esta noche habrá algo especial con respecto a esto?
Siempre que un artista nos gusta o estamos en deuda, porque han sido de gran influencia para nosotros, le hacemos un homenaje. Esta noche, una parte del show va a incluir un homenaje a David Bowie. Nosotros ya veníamos haciendo una canción de él, Ziggy Stardust, pero ahora lo ampliamos un poco para saludarlo, agradecerle y despedirlo al maestro.
Son personas que han atravesado nuestras vidas. Con Scott Weiland hemos compartido escenario. A Gustavo Cerati tuve el honor de homenajearlo al pie de la cordillera cuando fue esa cosa tan hermosa que hicieron en él Le Parc. Esto te da la dimensión de que el rock es un fenómeno que ya es abuelo, una especie de gerontocracia: estamos todos alertas a la salud de los Stones; sobre lo que va a pasar con el cantante de AC/DC, etc. Igualmente pasan los ciclos y tienen que venir las nuevas generaciones.
-Massacre hoy es una banda consagrada dentro del rock nacional, pero nunca transaron su independencia. ¿Cómo se hace para llegar a cumplir el sueño de vivir de la música sin resignar tus ideales a los sellos discográficos?
Nosotros siempre valoramos la independencia artística. Nunca hicimos cosas ni demagógicas, que las odiamos y detestamos, ni mucho menos cosas comerciales oportunistas. Esto nos costó que mucha gente nos conozca recién ahora. Son precios a pagar. Uno si quiere ejerce la demagogia y sale al escenario con una camiseta de la Argentina con el número 10, que me parce el colmo de tratar a la gente por boluda, como hacen los políticos cuando te dicen "votame que no va haber devaluación, ni despido"… es exactamente lo mismo. Mucha gente lo hace y así llena estadios. Pero nosotros no, preferimos ponernos una remera con un logo de Skate en el año 1987. Por eso durante tantos años fuimos minoritarios, de culto, secretos… para pocos. Cuesta, pero cuando llega es más legítimo.
El rock es un fenómeno que ya es abuelo, una especie de gerontocracia.
Por suerte el mundo fue cambiando y fue incorporando iconos independientes. La gente se hartó del marketing, de la saturación de mercado y de las ofertas. Entonces comenzó a buscar alternativas a todo nivel, no solo con la música, te hablo de la religión, de la filosofía, hasta de la alimentación. Nos dimos cuenta de que occidente y el capitalismo nos mintió, o por lo menos no nos hizo felices. Entonces comenzamos a buscar cosas nuevas. Y lo que ayudó mucho a este proceso fue internet. Tener acceso a la libre información, y no esperar que te la baje un diario o un canal de televisión.
-Pero cuando llega el éxito, y con esto cierta masividad, también llegan las críticas de aquellos que los seguían desde un principio, cuando los escuchaban muy pocos. ¿Cómo se relacionan con este tema del under y lo masivo-comercial?
Cuando nosotros éramos chicos existía una banda que no conocía nadie que se llamaba R.E.M., y de repente los tipos metieron un hitazo y se convirtieron en patrimonio de la humanidad. Vos no querés que tu novia salga con veinte tipos, querés que salga solamente con vos. Es entendible, los seres humanos somos posesivos, territoriales y aprensivos. Y cuando llegas a cosas que están ocultas para el común de la gente, las querés atesorar solo para vos. Un claro ejemplo es lo que pasó con los fenómenos de Velvet Underground y Joy Division. Hoy en día son remeras. Siempre digo que si el músico se hubiese quedado en su ciudad, perimetral a una capital, tocando en un pub y saliendo en el fanzine del amigo, nunca lo hubiésemos conocido. Si U2 o R.E.M. se hubiesen quedado en ese lugar, el mundo estaría privado de sus canciones.
Nos dimos cuenta de que occidente y el capitalismo nos mintió, o por lo menos no nos hizo felices.
-Massacre se caracteriza por ser una banda muy ecléctica. Además de no se cerrarse en un género particular, tienen buena onda con otros géneros como el Heavy metal y el punk. ¿Cómo se construye esa amistad fuera de las etiquetas?
Con el palo del metal tengo mucho cariño. Cunando yo era chico los primeros recitales que fui a ver eran de metal porque no había mucho rock para ver en el under. Entonces nos metíamos en un sótano en el barrio de Caballito que se llamaba El Reducto y ahí veíamos a V8, Punto Rojo, Bloke y Retro Satán. Pero había una cosa muy linda que se daba en esos años: estaban por un lado los recitales punk -donde tocaban Los Violadores, Los Laxantes, Barajas, Comando Suicida, etc. - y los recitales heavys. Entonces las dos tribus como que nos visitábamos. Y había un canciller en común que era Ricardo Iorio. Un tipo que ya tocaba en V8, y ya era todo un exponente del heavy, pero venía a los recitales punk. Había como una especia de paz entre ambas tribus. Después, cuando comienza Massacre Palestina en 1987, empiezan las rivalidades y a solidificarse las tribus urbanas. Igualmente siempre Massacre fue embajador de la paz entre todas las tribus.