"El inventor de juegos", tirando los dados sin suerte
Apenas comienza El inventor de juegos, el realizador rosarino Juan Pablo Buscarini -responsable de films como El arca y El ratón Pérez- quiere dejar bien en claro que está a la cabeza de la producción más grande que haya dado el cine nacional para niños y adolescentes. La película, que es en realidad una coproducción entre Argentina, Canadá, Italia, Colombia y Venezuela; cumple con el objetivo de ofrecer un entretenimiento digno a ese limbo de público al que generalmente el cine desatiende, es decir al espectador preadolescente.
El personaje central es Iván Drago (sí, homónimo del adversario ruso de Rocky); un niño ganador de un concurso de diseño e invención de juegos de mesa, al que le toca atravesar la triste pérdida de sus padres, quienes desaparecen durante un viaje en globo. El pequeño David Mazouz ofrece una interpretación convincente, superando el trazo grueso del villano de la historia, el histriónico Morodian, a cargo del experimentado Joseph Fiennes. Este malvado personaje es dueño de una fábrica de juegos y luchará con todas sus armas contra el tenaz y desafiante Iván.
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Si bien el film se luce en todo lo que tiene que ver con ambientación y despliegue de recursos, le falta corazón. Y esa, es una falencia inadmisible en un relato destinado al público infanto-juvenil. La película es como esos juegos que lucen seductores desde sus cajas, piezas o tableros; pero que luego, cuando uno se sienta con amigos a disfrutar la experiencia lúdica, resultan desabridos o decepcionantes.
Vamos por partes. El elenco multinacional no aporta demasiado; con su mezcla de actores norteamericanos, europeos y argentinos; todos hablando originalmente en inglés, y doblados aparentemente a las apuradas para su estreno latino. Llama la atención que en una producción de este nivel, las voces se escuchen casi sin matices, siempre en primer plano, y sin la textura de los ambientes en los que se desplazan los personajes. Desde lo narrativo, El inventor de juegos tampoco funciona del todo. Se le ven demasiado las costuras entre cada uno de sus bloques e instancias, y en varias secuencias se hace evidente la falta de desarrollo y fluidez. Desde el punto de vista estético, si bien hay un notable cuidado en todo lo que tiene que ver con arte y fotografía, el 3D no resulta del todo convincente; sobre todo si lo colocamos frente al de producciones del cine mainstream de Hollywood, contra las que esta película pretende dar pelea durante las vacaciones de invierno.
Por otro lado, este estreno luciría más auténtico si no optara por atarse tanto a moldes preestablecidos. Ya es hora de abandonar el saqueo de elementos pertenecientes a films de probada eficacia. Las referencias a Charlie y la fábrica de chocolate son un tanto excesivas; y también el préstamo de algún detalle de la saga Harry Potter, al que casi ninguna producción para chicos de la última década se ha podido resistir.
Es una pena que las dos apuestas grandes, en términos de producción, del cine nacional de esta temporada hayan resultado fallidas. Tanto Amapola como El inventor de juegos, coinciden en sus altas ambiciones y en un resultado final que oscila entre la frialdad y el cálculo excesivo. A diferencia de la primera, hay que decir que esta película de Buscarini tiene algunos destellos de gracia, y uno que otro momento de magia.
Más allá de todo cuestionamiento, resulta estimulante el desafío de un cine argentino que va por la conquista del mercado internacional. Como siempre en este tipo de apuestas, el triunfo se define a partir de la respuesta de taquilla. Si bien al fiasco artístico, Amapola le sumó el fracaso comercial; da la impresión que aún con sus puntos flojos, El inventor de juegos logrará una buena performance en las boleterías. Tiempo de ir preparando la siguiente ronda. Tal vez el próximo participante aproveche su turno arrojando los dados con mayor vehemencia.
The Games Maker / 2014 / Argentina, Canadá, Colombia, Venezuela / ATP / 111 minutos / Dir.: Juan Pablo Buscarini / Int.: David Mazouz, Joseph Fiennes, Megan Charpentier, Tom Cavanagh, Ed Asner, Alejandro Awada, Vando Villamil.