"Relatos salvajes", un film sobre personas que pierden sus estribos para liberarse
Daniel Szifron, un director exitoso a dos puntas, en TV con ciclos a puro talento y rating, en cine con propuestas audaces pero a la vez comerciales, como ocurrió con "El fondo del mar" y "Tiempo de valientes", propone ahora en "Relatos salvajes", un poco de todo eso que lo consagró, es decir, la difícil unión de arte con industria.
El joven cineasta, que la semana pasada recibió un premio a su corta trayectoria por parte de sus colegas de la DAC, pone en la mira el costado salvaje físico o psíquico de personajes comunes y corrientes, la mayoría, y según lo que Szifrón aseguró en diálogo con Télam, terribles: "Soy una antena de mi entorno".
La producción, dedicada a su padre, tiene un elenco sin desperdicio, con nombres como los de Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia, Dario Grandinetti, Erica Rivas, Oscar Martínez, Rita Cortese, Osmar Núñez, Nancy Duplaa, Germán De Silva, Julieta Zylberberg, María Marull y Gustavo Santaolalla en la música.

El filme, en seis episodios, fue aplaudido, y en cada momento culminante de humor, casi sin excepción negro, disfrutado con muchas risas, no permite adelantar detalles argumentales porque se podría perder el efecto sorpresa; solo se puede decir que se trata de historias de gente que "pierde sus estribos para liberarse, lo que es mostrado no como tragedia sino como algo placentero".
El filme comienza dentro de un avión a punto despegar, continúa en un parador de ruta atendido por dos mujeres, y pasa a otro episodio de ruta pero más road-movie, sigue con uno bien urbano y el que mas identificación encontrará con el público, en especial el masculino, pasa al "cómo el dinero todo lo puede", para terminar con una bizarra fiesta de casamiento.
"Relatos salvajes", dijo Szifrón a "estaba pensada como serie para televisión, en principio 14 relatos escritos y 20 sin desarrollar. No imaginaba que algunos iban a ser parte de lo primero que iba a hacer. Se abrieron paso por sí mismos. Tenía tantos argumentos en desarrollo, que las nuevas ideas que me iban apareciendo, estaban reducidas a su conflicto profundo".
El público de la primera función de prensa en Cannes festejó el tono desafiante de la propuesta, para algunos inimaginable epor su humor corrosivo, su violencia sangrienta, su estructura episódica con un tema en común, y por las referencias tanto de los filmes italianos de la década del 60 o de otros más modernos, como "Tiempos violentos", de Quentin Tarantino.

