Las películas más "ñoñas" del cine contemporáneo
Existe una delgada línea entre la idea de emocionar al espectador a partir de la sutileza y una elaborada construcción narrativa, y el mero golpe bajo que va por el lagrimón fácil. Aquí recorremos algunos títulos que, con o sin gulpas, nos llevaron a un llanto catártico. Con o sin culpa, nos hemos entregado a un puñado de films tan cursis como inolvidables.
Dirty Dancing
La historia de la protagonista de Dirty Dancing, Baby (su apodo ya pone en guardia), es de las que no resulta apta para cualquier paladar. Aburrida y sola en un campamento de verano, se enamora del profesor de baile, con el que practica a espaldas de sus padres, y acaba deslumbrando a todos con un espectacular número final que desmiente su aspecto de chica modosita. El director de la película, Emile Ardolino, no dudó en forzar la maquinaria con escenas de difícil justificación, como el entrenamiento en pleno lago en el que lo extraño es que los personajes de Jennifer Grey y Patrick Swayze no terminaran con una neumonía.
Ghost
El difunto Patrick Swayze hace doblete en esta lista con Ghost, un almibarado drama de «romanticismo sobrenatural». Algunas escenas ponen a prueba al espectador con menos tolerancia al azúcar; como esa en la que Molly (Demi Moore) trabaja en una pieza de alfarería hasta que aparece Sam y sus manos se funden en la arcilla, lo que da pie a un momento más que romántico entre ambos. El argumento de la película es de sobra conocido: Sam muere pero permanece como fantasma porque debe advertir a Molly de que corre un grave peligro.
Amelie
Amelie fue un éxito rotundo que rebasó fronteras (las de Francia) y catapultó al estrellato a su protagonista Audrey Tautou. Pero no parece excesivo asegurar que tiene tantos defensores como detractores, y probablemente por el mismo motivo: el peculiar y particular universo de Amelie es de los que encandilan y saturan a partes iguales.
Un paseo por las nubes
Aitana Sánchez-Gijón se dejó ver en el panorama hollywoodiense allá por 1995 con esta película, donde interpreta a Victoria Aragón, una joven que vuelve a casa en época de cosecha de la uva, temerosa de la reacción de su padre cuando sepa que se ha quedado embarazada. Por suerte, en su camino se cruza Paul (Keanu Reeves), que vuelve de la guerra y está dispuesto a ayudarla haciéndose pasar por su esposo. Ante una propuesta así, resulta inevitable que se acaben enamorando y protagonizando alguna que otra escena de lo más ñoña entre los viñedos.
Chocolate
Una chocolatería que cambia para siempre las vidas de los habitantes de un pueblecito francés. Con Juliette Binoche como la mágica dueña del establecimiento que conoce la receta para alegrar los corazones: el dulce sabor del chocolate. Encantos que no puede resistir, entre otros, el personaje de Johnny Depp. Entre tanto chocolate y tanto amor, el riesgo de empacho con Chocolat es considerable.
Realmente amor
El británico Richard Curtis se ha convertido en todo un especialista a la hora de despachar comedias románticas con gran rendimiento en la taquilla. Cambian los contextos, las tramas y los personajes, pero siempre con una columna vertebral: unos se enamoran, otros se desenamoran y otros sufren por amor... Quizás el máximo exponente es Realmente amor, un collage de historias en el que destaca por encima del resto la que ilustra la imagen, la del chico enamorado de la chica de sus sueños que no se atreve a confesarle sus sentimientos... hasta que abre su corazón con unos carteles como llamativa solución.
Fuente: hoycinema.abc.es