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"Botineras" llegó con un final muy distinto al libreto original

La tira que duró diez meses, tuvo ayer su último capítulo con un desenlace inesperado para los que esperan que el amor entre los protagonistas concluya en una unión interminable. La historia quedó en suspenso como si una segunda parte pudiera ser posible. Mirá el video del final  y recordá las imágenes de la novela que dieron que hablar.

“Botineras” llegó a su fin con un desenlace poco habitual pero coherente con el giro que dio la tira. Tras diez meses, la historia de las jóvenes que buscan a toda costa conquistar a un jugador de fútbol se convirtió en un intenso policial que dejó el amor de los protagonistas de lado.

Te dejamos con la opinión de Natalia Trzenko que publicó hoy La Nación y, a continuación, podés votar en la encuesta si te gustó o no el final de la tira de Telefé, que anoche se despidió con pico de 29,1 de raiting.

"Cambiaste tanto", le decía anoche Laura (Romina Gaetani) al Chiqui (Nicolás Cabré) en los minutos finales del capítulo final de Botineras , la tira que desde que empezó en noviembre del año pasado cambió y mucho. De la comedia y el melodrama al policial, la ficción de Underground y Endemol que emitió Telefé comenzó siendo una cosa y terminó siendo otra. Mejor, más entretenida, más adulta y distinta. Porque aunque se trató de una telenovela, nada de lo que se vio ayer -ni desde que Guillermo Salmorón se hizo cargo de los libros- cumplió estrictamente con sus reglas.

Después de todo, ¿qué melodrama televisivo que se precie deja a su pareja protagónica separada, sin beso y apenas con la promesa de un café en el futuro? La respuesta es una tira que consiguió construir un universo propio, con personajes creíbles tanto del lado de los buenos como de los malos. Así, cada uno cerró su historia sin perder la lógica interna que los episodios finales suelen abandonar en función de acelerar la conclusión del relato.

En el caso de los villanos, Nino, el perverso creado por Gonzalo Valenzuela, no dejó dudas de su profunda maldad cuando, acorralado por Laura , destiló veneno como si se tratara de una víbora de cascabel: vistosa pero mortal. Para Tato (Damián de Santo), el final fue menos espectacular pero muy dramático porque fue él y no la heroína de la historia quien terminó llorando por amor. En una escena en la que ambos lucieron sus habilidades, Cabré y De Santo se despidieron con la tristeza y el dolor de un hijo traicionado por su padre adoptivo. Una elección de los autores que aportó variedad a la historia. No todos los cabos sueltos se ataron con los recursos del policial que la tira adoptó cuando dejó de lado el costado entre cómico y sórdido del mundo de las botineras.

De hecho, aunque Laura y el Chiqui dejaron su historia de amor en suspenso, sí hubo un par de parejas que tuvieron un final con beso y perdices. Muy en sintonía con estos tiempos pero sin abusar de la coyuntura, El Flaco (Cristian Sancho) y Lalo (Ezequiel Castaño) consiguieron superar prejuicios propios y ajenos para seguir adelante con su romance. Lo cierto es que ellos fueron la única pareja que en el episodio final se juró amor eterno aunque fue otra la que terminó en el registro civil. Mercedes (Leonora Balcarce) y Anguila (Tomás Fonzi) se casaron, para alegría de los fanáticos del personaje de Fonzi, que en los últimos meses se destacó como un cómico compañero de aventuras del Chiqui, tan bueno como absurdo a la hora de explicar sus ideas. Además, con sutileza y sin cambiarlos demasiado, el guión también les otorgó a los veteranos policías Riganti (Rita Cortese) y Arregui (Roberto Carnaghi) su propia historia de amor.

Porque en la ficción televisiva, por inusual que sea, el que las hace las paga: Marga (Isabel Macedo), la única botinera que le quedó a la historia, terminó presa por los crímenes de Giselle y Mirtha, y con un autoimpuesto castigo de no volver a ver a su hija ni a su amado Cristian.

"Lo tuyo se termina acá", le decía Laura anoche a Nino con una sonrisa y apuntándole a la cabeza aparentemente dispuesta a cobrarse por mano propia el asesinato de su amado Salgado (Pablo Rago). Y tal vez en el giro más interesante de la despedida, cuando todo indicaba hacia el ojo por ojo, la policía que interpretó Gaetani con solvencia decidió hacer lo correcto, evitar la justicia por mano propia y reservarse un "me encanta" de los de Nino cuando lo dejó tras las rejas para siempre.



 

 

 

 

 

 

 


Fuente: La Nación