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La tercera noche de la Vendimia, un cierre a todo show

Con la actuación de Karamelo Santo con Los Trovadores de Cuyo, la segunda repetición de Vendimia demostró ser la velada más popular. A las 21 y muy puntual, Mercedes Sosa fue la "madre protectora" de los artistas mendocinos a quien el grupo de rock mendocino homenajeó dedicando todo el show.
Piro, una de las voces de de Karamelo Santo,atrás Goy vestido con el traje gaucho de Los Trovadores. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Piro, una de las voces de de Karamelo Santo,atrás Goy vestido con el traje gaucho de Los Trovadores. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Con la actuación de los consagrados Karamelo Santo junto a  Los Trovadores de Cuyo -invitados en un audaz conjunto-, la repetición de Vendimia demostró ser la velada más popular con un público mayoritariamente juvenil y local. A las 21 y muy puntual, Mercedes Sosa se consagró como la madre protectora de los artistas mendocinos a quien Karamelo Santo homenajeó dedicando todo el show.

La noche era dudosa para los pronosticadores meterológicos y también para un público  acostumbrado a más de lo mismo. Sin embargo, pese a ocasionales ráfagas de fina lluvia y hasta la tormenta que llegó al cierre, la noche fue in crescendo gracias al talento de la bandas musicales que cerraron el telón de la Vendimia 2008.

Dos sectores del teatro griego lucían libres y había un 60 % de ocupación, informó Cultura de la Provincia para el inicio de la noche del lunes. Pero el espectáculo de la Vendimia ya tuvo su particularidad favorable y no fue menor: la madrina Mercedes Sosa eligió cantar como compensación porque la noche anterior la lluvia interrumpió su actuación. Como la cigarra fue el tema elegido para empezar y le siguieron temas clásicos de " La Negra":  Zamba para olvidar, de Daniel Toro y Deja la vida volar, de Víctor Jara.

A esta altura del show llegó la hora de los invitados: para Regreso a la tonada, de Tejada Gómez estuvo el cantante Sebastián Garay y en Zamba del riego la lavallina María Eugenia Fernández, con quién Mercedes  anunció seguirán de gira por Tucumán. 

Tonada del viejo amor fue un momento emotivo del recital, con el dueto compuesto por Pocho Sosa y la figura mayor de la música nacional. Para Celador de sueños subió el dúo Orozco-Barrientos, autores del tema que da nombre a su disco multipremiado. Con Mendoza madre de vendimias, de Jorge Viñas concluyó la intervención de Mercedes, con el regalo de su presencia en medio del argumento.

En segundo lugar llegó el turno de Jorge Marziali, que alegró la noche junto a la entrerriana Marita Londra, con su clásico La refalosa, entre otros temas.

Dos generaciones se saludan: Karamelo Santo y Los Trovadores de Cuyo.

Ya desde los camarines la noche se vivió a pleno, cuando los integrantes de sendos conjuntos locales se saludaron e intercambiaron vestuario antes de salir a escena. Los representantes de generaciones y estilos tan diferentes, unos del folklore más tradicional y los otros del rock mestizo consagrado fuera de Mendoza se dieron un largo abrazo que duró más de una hora de compartir escenario.

 El público enardecido con justa razón: por un lado la reparación histórica con Karamelo Santo y, como yapa, el sorprendente conjunto cuyano de dos estilos tan diferentes fusionados. Encaramados sobre las vallas que los separaban del escenario, jóvenes del público se empaparon ya que el sector tenía una capa de agua para que parejas de tango bailaran mojados durante el espectáculo. Los espectadores coparon el lugar y se divirtieron como niños durante la actuación de Karamelo acompañados de Los Trovadores.  ¿Las canciones? Todavía sin los gauchos del folklore tradicional: Aguita, Negro, Ritmo indecente, El reo, Soy cuyano y la maravillosa Nunca que tuvo de laderos a  Las hormigas negras. Después vendrían Vivo en una isla y La piedra con el cantante Javier Segura. Cuando llegaron Los Trovadores de compañía artística: La kulebra, El alcatraz y Los cangrejos. Aunque la lista no termina acá vale para imaginar la algarabía de los presentes, sumada a la emoción cuando Karamelo dedicó el show a los artistas mendocinos, al padre Jorge Contreras y un homenaje a Valdo Delgado y Eduardo Pinto y, claro, el agradecimiento a Los Trovadores.

La noche terminó en forma abrupta cuando se desató el temporal, que venía amagando desde el principio. Pero nadie puede negar que la retirada fue eufórica: la promesa de una noche de fiesta se cumplió.