La tercera noche de la Vendimia, un cierre a todo show
Con la actuación de los consagrados Karamelo Santo junto a Los Trovadores de Cuyo -invitados en un audaz conjunto-, la repetición de Vendimia demostró ser la velada más popular con un público mayoritariamente juvenil y local. A las 21 y muy puntual, Mercedes Sosa se consagró como la madre protectora de los artistas mendocinos a quien Karamelo Santo homenajeó dedicando todo el show.
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A esta altura del show llegó la hora de los invitados: para Regreso a la tonada, de Tejada Gómez estuvo el cantante Sebastián Garay y en Zamba del riego la lavallina María Eugenia Fernández, con quién Mercedes anunció seguirán de gira por Tucumán.
Tonada del viejo amor fue un momento emotivo del recital, con el dueto compuesto por Pocho Sosa y la figura mayor de la música nacional. Para Celador de sueños subió el dúo Orozco-Barrientos, autores del tema que da nombre a su disco multipremiado. Con Mendoza madre de vendimias, de Jorge Viñas concluyó la intervención de Mercedes, con el regalo de su presencia en medio del argumento.
En segundo lugar llegó el turno de Jorge Marziali, que alegró la noche junto a la entrerriana Marita Londra, con su clásico La refalosa, entre otros temas.
Dos generaciones se saludan: Karamelo Santo y Los Trovadores de Cuyo.
Ya desde los camarines la noche se vivió a pleno, cuando los integrantes de sendos conjuntos locales se saludaron e intercambiaron vestuario antes de salir a escena. Los representantes de generaciones y estilos tan diferentes, unos del folklore más tradicional y los otros del rock mestizo consagrado fuera de Mendoza se dieron un largo abrazo que duró más de una hora de compartir escenario.
El público enardecido con justa razón: por un lado la reparación histórica con Karamelo Santo y, como yapa, el sorprendente conjunto cuyano de dos estilos tan diferentes fusionados. Encaramados sobre las vallas que los separaban del escenario, jóvenes del público se empaparon ya que el sector tenía una capa de agua para que parejas de tango bailaran mojados durante el espectáculo. Los espectadores coparon el lugar y se divirtieron como niños durante la actuación de Karamelo acompañados de Los Trovadores. ¿Las canciones? Todavía sin los gauchos del folklore tradicional: Aguita, Negro, Ritmo indecente, El reo, Soy cuyano y la maravillosa Nunca que tuvo de laderos a Las hormigas negras. Después vendrían Vivo en una isla y La piedra con el cantante Javier Segura. Cuando llegaron Los Trovadores de compañía artística: La kulebra, El alcatraz y Los cangrejos. Aunque la lista no termina acá vale para imaginar la algarabía de los presentes, sumada a la emoción cuando Karamelo dedicó el show a los artistas mendocinos, al padre Jorge Contreras y un homenaje a Valdo Delgado y Eduardo Pinto y, claro, el agradecimiento a Los Trovadores.
La noche terminó en forma abrupta cuando se desató el temporal, que venía amagando desde el principio. Pero nadie puede negar que la retirada fue eufórica: la promesa de una noche de fiesta se cumplió.

