"Vidas Robadas" tuvo un final emocionante en el teatro Ópera
|
"Estos son los desaparecidos del presente y tenemos que luchar porque esto no tiene que suceder nunca más", dijo Jorge Marrale, quien se lució en la piel del perverso Astor Monserrat y sintetizó así el espíritu comprometido de una historia que, escrita por Marcelo Camaño y Guillermo Salmerón, puso sobre el tapete el secuestro de personas para la prostitución.
-
Te puede interesar
El mejor thriller psicológico de Francella en Disney Plus
"Esta historia terminó bien, encontramos a Juliana", dijo una emocionada Solita con el micrófono en mano y tras la proyección el episodio (que se extendió por una hora y media).
"Ahora vamos todos a encontrar a Marita Verón", sostuvo para luego abrazar a Susana Trimarco, madre de la joven que hoy tendría 28 años.
Aquí te mostramos uno de los tramos del desenlace de la tira, ocurrido en el capítulo final que se emitó anoche.
Una conmovida Trimarco agradeció a Telefé Contenidos por encarar una tira que "sirvió muchísimo para que la gente sepa que esto puede estar oculto detrás de una familia normal", en lo que marcó uno de los momentos más emocionantes de una noche que comenzó a las 21 con la alfombra roja y terminó a la 1.30 con el todo el elenco y el equipo técnico en el escenario del Opera.
|
|
Los malos de la novela.
Con Mariano Peluffo en la conducción y Facundo Arana como una suerte de anfitrión, los seguidores de "Vidas robadas" disfrutaron de un desenlace con todos los ingredientes del género policial y en el que los más ovacionados fueron los más malos.
Dante (Adrián Navarro), quien luego de la traición de Astor termina matándolo, y Nicolás (Juan Gil Navarro), que después de un supuesto suicido es finalmente acribillado por la policía, se llevaron los aplausos y los suspiros de las jóvenes que gritaban cuando aparecían en la pantalla.
Con la participación de Guillermo Francella y Jorge Lanata, la tira nocturna que profundizó el camino que había inaugurado "Montecristo" en cuanto a la decisión de incluir temas vinculados a los derechos humanos, tuvo un final a su altura.
Más allá del destino feliz de algunos personajes e incierto o trágico en otros casos y de la frivolidad que puede detonar una fiesta televisada en la que no faltaron los papelitos metalizados, los actores se mostraron felices por abordar una problemática social.
"La gente ahora sabe de qué se trata todo esto. Nosotros sólo pudimos contar el 10 por ciento de la realidad, porque es muy terrible", concluyó Arana.