Cirque du Soleil llevará su "Alegría" a Chile
Pocas veces América del Sur tendrá la posibilidad de teñirse con la magia del Cirque du Soleil, y esta vez, le tocará nuevamente el turno a Chile. De hecho, Viña del Mar ya está poblada de afiches, con el auspicio del principal banco trasandino, que muestran las fantásticas imágenes de “Alegría”, el espectáculo que la compañía se encuentra presentando en Brasil, y que llevará al vecino país a partir del segundo semestre de 2008.
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Cada espectáculo del Cirque es un sueño hecho realidad, una realidad de ficción, poesía con el cuerpo, cuerpos que escriben movimientos, desafío para los sentidos.
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La originalidad de la compañía no sólo reside en la habilidad de sus artistas, sino en que todo el show, poblado de estímulos para los sentidos, está realizado especialmente y pensados en base a la estética del cirque, desde la escenografía, el vestuario, la música, hasta el último detalle de la puesta en escena, respira, habla, se mueve y emana el alma del Soleil.
Sus primeras demostraciones fueron Le Grand Tour, Cirque du Soleil, La magie Continue, Le cirque reinventé, Nouvelle Experience, y Fascination (esta última se presentó sólo en Asia)
Los espectáculos que Cirque realiza para ser presentados en gira, no necesariamente son los mismos que monta en lugares fijos. Así, llevó por distintos países sus show Alegría (el que presenta en Brasil, y llevará a Chile) Quidam, Drailon, Varekai, Corteo, Cosa, y Saltimbanco. Mientras, que en forma permanente instaló Mystère, Ö, Zumanity, KÂ, Love (The Vétales) en Las Vegas, y La Nouba, en Orlando.
La Alegría del Soleil que inundará a Chile
En cuanto al show que se presentará en el vecino país, Alegría es espectáculo en el que la compañía se embarca a un viaje imaginario, a una época en la que reinaban la fantasía y la magia en la cotidianeidad. En este “tiempo fuera del tiempo”, el universo para las personas giraba en torno a su familia y al lugar en el que había nacido, y todo lo demás, era desconocido para él.
La ambientación está pensada para Europa, y contiene la estética de los viejos carnavales, cuando las compañías de circo familiares recorrían las comarcas, para llevar su fantasía a cada rincón perdido del viejo continente.
Utilizando como armas un despliegue visual y musical sin precedentes, el Cirque realiza críticas a distintas situaciones sociales. En este caso, colocando a los payasos como los estandartes de la igualdad social, los únicos artistas atemporales, aptos para resistir los cambios de la vida moderna.

