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Guía definitiva para acabar con los berrinches

Si vivís en permanente pelea con tus hijos y sentís que no podés ponerle fin, esta nota es para vos. Te contamos cómo educar y acompañar a niños y niñas desafiantes desde el enfoque de la crianza positiva.

Hablamos con Celeste Campano (43), licenciada en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, acerca de cómo criar y acompañar desde la crianza positiva  a niños, niñas y adolescentes.

La psicóloga explica que, desde su perspectiva, el pilar principal de la crianza respetuosa  es el niño o niña o el adolescente. Nos cuenta que no existe una receta fácil de aplicar en cualquier situación de crianza que tengamos con nuestros hijos es un error que hay que desmitificar. Siempre debemos entender a este desde sus particularidades y características propias. Para ella, este sería el primer pilar de la crianza positiva, el respeto por la singularidad de nuestro hijo o hija. Otro pilar esencial es el diálogo, hablar y escuchar, "es la llave maestra de los vínculos", agregó Celeste.

Pero, ¿qué hacer cuándo nuestros hijos nos desafían? Campano sostiene que la clave para resolver esos momentos en los que como madres y padres no sabemos cómo reaccionar y lo que nos sale es gritar y castigar es cambiar estas reacciones por diálogo, escuchar qué es lo que siente y qué es lo que le pasa, la empatía de qué esta sintiendo él o ella y el respeto por ellos. Estos son los pilares de la crianza positiva.

Sentarnos con ellos y escucharlos es la clave para resolver las peleas. Foto: Shutterstock.

La clave de una comunicación fluida y empática con nuestros hijos está en que podamos leerlos, ver cómo y el por qué se sienten así. "Veámoslos como un semáforo. Hay días que nuestros chicos vienen en 'rojo'. Cuando durmieron mal la noche anterior, se pelearon con el amiguito, etc. En estas ocasiones, tenemos que estar lo más empáticas posible intentando calmarlos desde nuestro cuerpo que es el mejor tranquilizador de todos" explica la psicóloga y agrega que en los momentos en los que se encuentran en 'verde' el cerebro está relajado y es cuando podemos tener una comunicación más fluida con ellos.

"El respeto por nuestro hijo es uno de los pilares de la crianza positiva pero también es importante el respeto por nosotras mismas como madres y el sanar a nuestro niño interior. Nosotras también tenemos que entender que a veces no estamos en 'verde'", afirma. 

Muchas veces tenemos que enfrentarnos al berrinche y no sabemos cómo. La psicóloga explica que este no se resuelve en el momento ya que el niño/a se vuelve impulsivo y "explosivo". Lo recomendable de hacer en estas situaciones de descontrol es esperar y demostrarle que estamos ahí para él o ella, quedándonos cerca o alejándonos de acuerdo a lo que veamos que necesite. 

Nunca sirve ignorarlos ni amenazarlos porque el otro va a enojarse aún más.  Foto: Shutterstock.

En esos momentos es recomendable aguantar y acompañar el berrinche, con palabras o con silencio pero que él o ella sienta que estamos ahí para ellos, "con presencia flotante" explica la especialista. Recomienda disminuir los estímulos que pudiesen seguir afectando al niño por ejemplo bajar la luces, apagar la televisión, entre otras. Al ser el berrinche una situación muy corporal y física, tal vez si nuestro hijo lo permite, podemos masajearle la espalda, los pies o apretarles las manos u hombros ya que el apretar es una técnica reguladora corporal que puede ser de mucha ayuda para estas ocasiones. 

"Nunca hay que ofrecerles algo a cambio de, como por ejemplo comida. Tampoco hay que despistarlos. El berrinche hay que aguantarlo y pasarlo porque es algo necesario para la evolución de nuestro hijo", detalla Campano

La psicóloga explica que hay que entender que hay chicos y chicas que la disciplina les cuesta más que a otros y la clave como madres y padres está en saber acompañarlos. Recordar que el grito no suma y que la ansiedad y nerviosismo por parte de los adultos sólo tiende a empeorar la situación. Tenemos que aprender a bajar nuestros ritmos en la rutina ya que esto influye directamente en nuestros hijos. El estar apurándolos y exigiéndoles seguir nuestros tiempos también hace que el niño se vuelva más irritable y más propenso a hacer un berrinche.

La especialista recomienda dejar de temer que nuestros niños y niñas se enojen con nosotras, está bien que haya cosas que no les guste porque es parte tanto de la crianza como del crecimiento. Seguramente haya un montón de cosas que les van a parecer injustas pero es así y está bien. La clave está en conversarlo y explicarles el por qué.