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Las cinco zonas erógenas femeninas: un viaje al centro del placer de las mujeres

Conocé los puntos G, A, U y K. ¡Dejá tus datos y llevate un voucher en Sexshop Kisme!

La necesidad del hombre de encontrar una razón a todas las cosas dio lugar a la mitología en tiempos en que los sucesos no tenían explicaciones científicas. Es así que el dios Eros fue el causante del deseo sexual, del amor y de la pasión. Los griegos, entonces, se entregaron instintivamente al placer de sus sentidos que los perdió y encontró por laberintos de tragedias y comedias.



El desconocimiento de la fisiología de sus cuerpos no impidió el goce pleno de sus sentidos. En varias culturas, incluida la romana, se ha comprobado la existencia de objetos que ayudaban a la mujer a llegar al orgasmo, la mayoría en forma de falo.

Por influencia de las religiones, el orgasmo en la edad media era visto como algo maligno; la mujer medieval no era dueña ni de su vida ni de su cuerpo.

El antropocentrismo del Renacimiento dio lugar a grandes inventos y descubrimientos y en ese clima también se exploró la enigmática naturaleza de las mujeres. En el siglo XVI el médico italiano Mateo Colombo en su libro De re anatómica describe el descubrimiento del clítoris al que designa "Placer de Venus". El escritor Federico Andahazi noveló el hallazgo del dulce tesoro en su obra El anatomista.

"...el anatomista tomó entre el índice y el pulgar aquella innominada parte y, con el índice de la otra mano comenzó a frotar suavemente el diminuto "glande", rojo e inflamado..." "...todo su cuerpo brilló súbitamente de un sudor general..." (Fragmento extraído de la novela El anatomista)

Las zonas que al estimularlas lograrán que la mujer logre un orgasmo, son los diferentes centros de placer femenino. Estas zonas estimulantes son personales. Sin embargo, hay otros centros de placer femenino que son universales porque están presentes en todas las mujeres.

Primer centro de placer femenino: el clítoris

El más centro de placer más conocido de todos, el clítoris, es un órgano eréctil destinado exclusivamente a generar placer sexual a la mujer, metafóricamente denominado "pequeña montaña". El mismo se encuentra cubierto de forma parcial por los labios menores.

Existen mujeres que son más bien clitorianas, es decir que su mayor punto de placer es a través de la estimulación del clítoris. Por más pequeño que sea, cuenta con más de 8.000 terminaciones nerviosas: el pene posee menos de la mitad.

El clítoris se puede estimular directa o indirectamente. Un modo indirecto de estimularlo es a través del punto G.

Los clítoris no son todos iguales. Por esto, el estímulo debe ser distinto para cada mujer. Algunas gozarán con un roce suave, otras lo harán con mayor presión. Hay clítoris grandes, otros pequeños, algunos más escondidos y otros menos. Solo deberás encontrar el estímulo que más te satisface, explorando tu propio cuerpo.

Segundo centro de placer femenino: Punto G

El tan deseado punto G en las mujeres debe su nombre a los estudios del médico ginecólogo alemán Dr Ernst Gräfenberg, que en 1940 concluyó sobre su existencia y su relación con el orgasmo y la eyaculación femenina. Se encontraría en la pared frontal de la vagina, a una distancia de unos 4 cm de profundidad entre el pubis y el cuello de útero. Es una pequeña zona de tejido eréctil que tiene terminaciones nerviosas muy sensibles: es un centro que proporciona sensaciones gigantes de placer.

Casi todas las mujeres prefieren que estimulen primero su clítoris y luego su punto G. Si no lo hacen así, el punto G podría sentirse incómodo y seco. Entonces siempre que se estimule el clítoris primero, se podrá avanzar hacia el punto G. Por lo tanto, hay que concentrarse en la estimulación del clítoris, porque, físicamente hablando, es el centro del placer que le genera placer a todas las mujeres.

Encontrando cada punto G

Es muy importante que la mujer encuentre su propio punto G y así poder guiar al hombre, o a su pareja, en la estimulación. Explorándote encontrarás una zona que sea diferente al tacto.

Si sigues buscando y no lo encuentras, puedes estimular tu clítoris o cualquier otro centro erógeno, esto ayudará ya que a mayor excitación, el punto G se irá revelando y será más fácil encontrarlo.

Habrás encontrado tu punto G cuando tengas una rápida sensación de orinar. No pares ni te asustes, esta sensación se va muy rápido. Sigue estimulando el punto G y llegarás a un orgasmo cada vez más fuerte.

Podrás buscar tu punto G con tus dedos o también puedes usar juguetes exclusivos que estimulan este centro. Elegí juguetes que se curven en su extremos y que vibren para lograr un estímulo completo. ¡Animate a probarlos!

Tercer centro de placer femenino: Punto A

La mayoría de las mujeres no conocen los centros de placer ocultos en la vagina. Por esto, cuando hablamos del punto A, no hablamos del punto G.

El punto G está en la pared anterior pegada al abdomen, en cambio el punto A está cerca del coxis, en la parte posterior de la vagina.

Para encontrar este centro de placer femenino, podemos introducir un dedo en forma de C y luego realizarlo una y otra vez de forma repetida y suave. Siempre que uses lubricante será más fácil y placentero.

No olvides que el punto A está hacia atrás, en la pared contraria al punto G, cerca del coxis. Estos puntos son diferentes, no los confundas.

Si estás con tu pareja la mejor postura para favorecer su estimulación son vos de espalda y tu pareja detrás o bien vos sentada en el borde de la cama y él arrodillado delante.

Cuarto centro de placer femenino: Punto K

Este centro de placer está cerca del fondo de la vagina, junto al cuello uterino, y brinda grandes orgasmos. Pero es difícil estimularlo porque no es fácil acceder a él, aunque se puede llegar al experimentar penetraciones profundas.

En la mayoría de las veces, los golpes de la penetración no alcanzan para estimularlo. Por eso hay que buscar una estimulación indirecta.

En general, esta estimulación indirecta se puede alcanzar con la penetración anal. Por estas razones de difícil acceso y estimulación, algunos lo llaman "paraíso misterioso".

Quinto centro de placer femenino: Punto U

Al estar cercano a la uretra, este centro de placer se llama U, está entre el inicio de la vagina y el clítoris. Es el centro de placer menos sensible pero no el menos importante.

Para encontrarlo se separan los labios mayores entre el clítoris y el comienzo de la vagina y se estimula por medio de una presión firme de esta zona.

Para estimularlo, la mujer se puede colocar arriba de su pareja y, empujando hacia el frente, estimulará tanto el clítoris como el punto U. Otra posición es cuando ella está sentada rodeando a su pareja con sus piernas y él se encuentra de frente y de rodillas. Este centro de placer entregará sensaciones nuevas y ayudará llegar a mejores orgasmos.

Para finalizar, existen muchas vías que generan placer femenino. Algunas mujeres encontrarán mayor placer estimulando ciertos centros de placer y otras, otros. Por esto, lo más importante es conocer al máximo tu propio cuerpo, y así poder experimentar sin tabúes ni miedos, las sensaciones que estas zonas pueden desatar.

Escuchamos seguido que la mujer es multiorgásmica pero no sabemos muy bien cómo funciona. Por esto, te invitamos a explorarte para que puedas llegar a estos orgasmos múltiples.

Por último, no olvides explorar los cosméticos eróticos, sobre todo porque son grandes aliados para una noche de placer extremo.

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Por Fiona Sachs de Sex shop Kisme