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Un día con...Pinty Saba

La reconocida actriz y directora de teatro nos recibió en su casa en Mendoza para contarnos cómo es un día en su inusual vida.
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Pinty Saba es probablemente una de las actrices y directoras de teatro más reconocidas de Mendoza. Su carrera (y su vida personal) la han llevado a viajar y trabajar por el mundo, aunque su lugar sigue siendo su provincia de nacimiento. Hoy, te mostramos un panorama íntimo sobre el día a día de Pinty, sus rutinas, su historia, y su vida en una profesión que parece hecha a medida suya.

Mendocina de nacimiento (y por elección)

La vida en el teatro no es fácil, y menos desde el interior del país. Y si bien Pinty logró romper la barrera y llegar a Buenos Aires y hasta a Europa para desarrollar su profesión, confiesa que lo que verdaderamente le gustaría sería trabajar más acá.

Mendoza es mi lugar, donde quiero estar. No lo elijo porque no tenga otra opción, sino porque es lo que quiero.

"He tenido la oportunidad de viajar por el mundo por trabajo y por motivos personales, y ahora sí puedo decir que elijo a Mendoza, sabiendo lo que elijo, sabiendo que nuestro oficio es difícil. No es fácil, acá tenemos poco reconocimiento y hay poco interés por parte del público, pero como dice la frase, nadie es profeta en su tierra", explica la actriz.

El día a día

Pinty comienza con una frase que ya es común entre las mujeres exitosas: "Ningún día es igual a otro". En líneas generales, se considera una persona nocturna: "Prefiero estar despierta de noche, me acuesto tarde y me levanto tarde: soy salidora, sociable y fiestera. Me encanta ir a milongas, y tomo clases de danza. Por las noches me junto con amigos, y una vez a la semana voy al cine, o me quedo leyendo o viendo pelis, o llego a casa a la 1.30 de la mañana y me pongo a terminar cosas que tengo pendientes. Soy dormilona, así que prefiero vivir de noche y dormir de día".

En las mañanas, comienza el día tomándose un momento de silencio y meditación en su jardín urbano para recargarse de buena energía, y luego se dedica a hacer trámites del teatro o de la casa. 

La realidad cotidiana funciona de mañana. 

Su vida teatral tiene lugar desde la siesta a la noche, cuando Pinty da clases de actuación, dirige y actúa.

¿Su otra gran pasión? Su nieto: "Todo día que estoy en Mendoza, si puedo, voy a ver mi nieto y juego con él a la Play y a la compu".

Sobre su vida en casa, la actriz y directora aclara que no es convencional: "Actualmente vivo con mi hijo menor, pero los dos somos solitarios compartiendo casa. A veces almorzamos separados, cada uno por su parte de la casa, y nos parece lo más natural del mundo. Él vivió solo durante un tiempo, así que su presencia no ha modificado mis ritmos".

Algunas postales de los múltiples viajes que ha hecho la actriz por el mundo.

Música, teatro y...medicina

Su camino en el arte comenzó desde que era chiquita -más específicamente a los 4 años- aunque no fue en el teatro, sino cuando vio a su maestra de música tocar el piano y se hizo pis "de la emoción". Ese momento revelador la llevó a estudiar el instrumento y convertirse en pianista y concertista hasta que, a los 14, su profesora falleció, lo que la alejó abruptamente de la música.

Pinty junto a su preciada colección de discos de pasta de los Beatles.

Fue durante la secundaria cuando tuvo su primer contacto con el teatro, pasión que la seguiría a lo largo de su vida, incluso durante el cursado de la carrera de medicina, que comenzó a los 16 años. "La medicina era el mandato familiar, mi papá y mi hermana eran médicos, así que comencé la carrera, pero en primer año empecé a tomar clases de teatro con Ernesto Suárez. A los 20 decidí volver a la música y también me puse a estudiar eso, así que desde los 20 a los 23 hice medicina, teatro y música", cuenta Pinty, quien terminó la carrera de medicina pero nunca ejerció.

No soy artista por elección, sino por necesidad.

Así se describe Pinty, quien sostiene que, mientras la música le despertaba un estado de aislamiento, el teatro la conectaba, la llevaba a interactuar con los demás. "Hay dos cosas en la vida que nunca te dejan", dice la actriz con total naturalidad: "Los hijos y el teatro".