Para equilibrar tu energía: masajes con piedras calientes
Verdaderamente me considero una fanática de los días de relax. Me encanta recorrer los spa e ir descubriendo técnicas diferentes. Ya probé varias de ellas, pero jamás me sometí a una sesión de masajes con piedras calientes y como siempre hay una primera vez, hoy te voy a contar mi experiencia.
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La invitación me calló del cielo, porque Kaua Club & Spa -de Park Hyatt Mendoza- lanzó una promoción para todo el mes de septiembre y me invitaron a ser una de las pioneras a la hora de probar esta antigua técnica de masaje oriental inspirada en las disciplinas que, como el reiki, creen que en nuestro cuerpo existen siete centros energéticos llamados 'chakras', a través de los cuales fluye la energía del universo (Rei) y la vital (Ki) de cada persona.
Según estas disciplinas, si padecemos alguna enfermedad, es debido a que la energía no circula por nuestro organismo de forma correcta, y esto suele estar producido por el bloqueo o mal funcionamiento de alguno de los chakras.
Esta terapia permite combinar el masaje terapéutico junto con el uso de las piedras calientes -ubicando éstas en los puntos en los que se encuentran dichos chakras-, consiguiendo así que la energía fluya adecuadamente y, por consiguiente, aliviando nuestros dolores o malestar.
Una hora de relax
Cuando llegué a Kaua Club & Spa me estaban esperando dos terapeutas. ¿Dos terapeutas para mí sola? ¡Sí, un placer absoluto!

Lorena y Melisa además de presentarme mi sala de masajes, destacaron que en este tipo de trabajo debe hacerse de a dos. "Es importante que una persona haga los masajes y la otra mida la temperatura de las piedras", añadieron a nuestra charla.
Las piedras empleadas son de origen volcánico con lo que, además de mejorar el flujo de nuestra propia energía, nuestro organismo recibirá energía procedente de la tierra (Rei).Comencé con estiramientos de brazos y piernas. "Es importante que respires profundo y relajes el cuerpo", me decía Lorena. De a poco, los músculos se iban estirando.

Comencé con estiramientos de brazos y piernas. "Es importante que respires profundo y relajes el cuerpo", me decía Lorena. De a poco, los músculos se iban estirando.
Una vez que relajamos músculos y tendones, comenzamos a trabajar con las piedras calientes. Las piedras se colocan en algunos puntos estratégicos del cuerpo con la intención de transmitir calor y permitir la relajación total.
Se empieza de atrás para adelante, desde la punta de los pies hasta el cuello y siempre con movimientos ascendentes, para estimular la circulación de la sangre. "El tamaño de las piedras también es muy importante, proporcional al tamaño del musculo sobre el que se trabaje", añadieron las terapeutas.
¿Qué beneficios tiene?
Reducción y alivio del dolor mediante la acción directa que se ejerce sobre los puntos (o chakras) encargados de transmitir la sensación de dolor a los receptores nerviosos que nos hacen ser conscientes del mismo.
Eliminación de las toxinas de la piel a través de la sudoración, que se produce a causa de la alta temperatura de las piedras (unos 50ºC).
Mejora del sistema circulatorio, gracias a la diferencia de temperatura de las piedras, que va desde los 8ºC a los 50ºC, y a la acción del masaje; la combinación de ambos factores hace que nuestra circulación sanguínea se active.
¿Querés probar vos también? Aprovechá la promo en el mes de septiembre.




