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Hacé compras más inteligentes con estos simples tips

Si tu placard está lleno de ropa y aún así "no tenés nada para ponerte", estos consejos te van a ayudar a elegir mejor tu ropa y a hacer compras que de verdad vas a disfrutar.
Foto: Web
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Si sos mujer, hay una gran posibilidad de que en tu placard tengas varias prendas que has usado una sola vez, o que incluso nunca hayas estrenado -algunas hasta con la etiqueta todavía puesta-. Si tu armario está rebosante de ropa y aún así todos los días te enfrentás al temido “no tengo nada que ponerme”, es probable que no estés haciendo compras inteligentes. 

Como (ex) experta en hacer compras no inteligentes -con algún que otro desliz, pero bueno- te puedo dar algunos tips para poner en práctica y combatir este tan común mal que aqueja a la mayoría.

La regla del 3

Esta puede parecer casi tonta, pero te sorprendería la cantidad de prendas que no la pasan. Básicamente consiste en, a la hora de elegir una prenda que te gusta, pensar al menos 3 combinaciones en la que puedas usarla. Este ejercicio sirve para garantizar que lo que estés comprando vaya a tener verdadero uso, y que además sea lo suficientemente versátil como para poder usarla más de una vez.

El calce

Una regla de oro, para mí al menos, es no comprarme nada que no me quede perfecto en lo que refiere al calce. Muchas mujeres compran prendas que no les calzan a la perfección bajo el pretexto de que después lo van a llevar a entallar, pero de acuerdo a un sondeo no científico hecho por mí, casi ninguna cumple, y se queda con una prenda que no le queda bien y al final no termina usando. Lo que me lleva a…

No lleves ropa que no te queda bien al momento de la compra

Más de una ha recurrido al “me compro este jean dos talles más chico para motivarme a bajar de peso”, y debo decirles que lo más probable es que sólo traiga frustración (y un desperdicio de plata). Está perfecto ponerse metas y buscar formas de motivarse, pero es mejor comprarte un pantalón que te quede bien ahora y te haga sentir como una reina antes que uno que vas a tener guardado por tiempo indefinido y tal vez ya ni te guste para cuando puedas usarlo.

El mismo consejo va para la situación opuesta: si por algún motivo estás más flaca de lo normal (puede ser después de una enfermedad o una época de estrés) evitá comprarte ropa que, cuando vuelvas a tu peso normal, no vas a podés utilizar (o comprá prendas que sean adaptables para uno o dos talles más, como remeras y suéters oversize, o prendas en telas que se estiren y se adapten al cuerpo).  

Andá a hacer compras con un objetivo claro

En mi experiencia, la mayoría de las compras “tontas” las he hecho cuando he ido de shopping “para ver”, es decir, sin ir a buscar algo puntual. ¿Necesitás un jean? Fantástico, andá mentalizada a buscar un jean y concentrate en eso. De esta forma no solo vas a elegir mejor la prenda que necesitás, sino que además tu atención va a estar puesta en eso y no vas a comprar cosas innecesarias.

Al 50%

Cuando estés indefinida y no sepas si comprarte o no una prenda, pensá qué harías si dicha prenda estuviese rebajada al 50%. Si la respuesta es que aún así no la comprarías, entonces ya sabés…

¿Te genera felicidad?

Esto puede sonar como algo sacado de un libro de autoayuda (probablemente sea así), pero siempre me gusta preguntarme “¿Me hace feliz?” a la hora de decidir si comprarme. Si tu respuesta inmediata es sí, entonces lo más probable es que estés haciendo una buena compra. La clave es que tu ropa te haga sentir cómoda y la mejor versión de vos misma; si ese objetivo se cumple, valió la pena la inversión. 

¿Tenés algún otro consejo para hacer compras inteligentes? ¡Contanos en los comentarios!