Los 10 pasos para una reforma perfecta
Para que una reforma sea rentable, diseña una casa para tu momento actual y que se adapte a futuras situaciones familiares. Estar en obra genera estrés, van algunos consejos para pasarla mejor.
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1 Mira tu casa con otros ojos
Recorre tu casa y trata de mirarla como si la vieras por primera vez. En un papel anota todo lo que necesitas cambiar para mejorarla y lo qué te gustaría que funcionase mejor. Hace una lista con dos columnas: en una escribí lo que necesitas ahora y en la otra, lo que necesitarás en unos años. Relee tu lista y establece las prioridades con lo que crees más importante. Por último, plantear tus límites económicos para decidir qué vas a reformar y si lo harás de una vez o en etapas.
2 Pensar globalmenteal
Piensa en tu nuevo hogar globalmente, no veas cada espacio por separado. El éxito es lograr una casa en la que se perciba la identidad de cada espacio pero dentro de un conjunto coherente. Dos trucos: si usas distintos pisos, elegirlos dentro de una misma gama cromática. O utiliza el mismo material con diferentes acabados y texturas.
3 Zonas pasivas o activas
Las zonas activas de la casa: sala de estar, comedor, cocina, etc. necesitan más luminosidad y colores más cálidos que las zonas pasivas: dormitorios, estudio, etc. Elige para estos últimos luces más tenues y colores menos intensos. También es conveniente colocar las activas en orientación sur- sureste por donde entra el sol y las pasivas norte- oeste.
4 Confía en un buen profesional
Necesitas un profesional que aporte ideas para la reforma, dirija las obras y tramite los permisos de obra. El perfil ideal es el de un arquitecto especializado en interiores. ¿Cómo buscarlo? Llama a amigas que hayan reformado recientemente su casa y pregúntales si quedaron satisfechas. Es básico que el estilo de ese profesional encaje con tus gustos: así será mucho más fácil encontrar el camino. Una vez elegidos los candidatos –idealmente tres, para poder comparar– pedirle presupuestos y que especifiquen qué incluyen y qué no. Cuanto más te impliques en la reforma (por ejemplo, si te ocupas de elegir los materiales) menos deberán cobrarte. Eso sí, deja la dirección de la obra en manos del experto.
5 Tener en cuenta la normativa
Cualquier obra mayor debe ser comunicada a la municipalidad. Se entiende por obras mayores a aquellas que modifican la estructura de la casa –pilares, paredes maestras y techos. Los tiempos para estos trámites varían según el municipio. Lo mejor es que lo gestione el técnico que contrates.
6 Manos a la obra
Además de un arquitecto que “dibuje” cómo quedará tu casa tras la reforma, tendrás que buscar a alguien que ejecute las obras. Aunque es cómodo, no es recomendable que el diseñador y la constructora sean de la misma empresa (si son competencia, cumplirán mejor los plazos, por ejemplo). Buscar también dos o tres candidatos, que te enseñen trabajos recientes. También deberás pedirles presupuestos bien desglosados con todos los trabajos que se realizarán agrupados por capítulos (derribos, instalaciones, sanitarios, etc.).
7 Establecer un calendario
Una vez elegidos los profesionales y con su presupuesto en la mano, pedirles un plan de ejecución. Se trata de que sepas, en todo momento, en qué orden se hará la obra y cuánto tiempo tardarán para cada parte. Colgar este calendario de la reforma en un lugar bien visible de tu casa. Será más fácil acordarte y reclamar si no cumplen los plazos. Evidentemente la reforma debe tener una fecha límite de finalización, consensuada por el arquitecto y el constructor conjuntamente. Hay que tener en cuenta que tu fuerza para conseguir que las obras no se eternicen es pactar un porcentaje del presupuesto que no pagarás hasta que la reforma esté finalizada. Y eso incluye que la hayas revisado y se hayan corregido las deficiencias que hayas encontrado.
8 El objetivo: una casa capaz de evolucionar con vos
Planifica la reforma pensando en una casa que madure con vos. Con espacios flexibles y fáciles de modificar para evitar tener que reformar de nuevo cuando tu situación cambie. Si tenes previsto que tus hijos se marchen de casa en unos años, plantea qué pasará con sus dormitorios y diseñalos con perspectiva de futuro. Uno de ellos podrá ser un dormitorio de invitados y el otro tal vez unirlo a la zona activa de la casa y convertirlo en una biblioteca.
9 Pensar en el ahorro
Tratar de aprovechar la reforma para conseguir que tu casa consuma menos energía. Hay muchas mejoras que se pueden realizar y no son de alto costo.
10 Pensar en el planeta
Es importante respetar el medio ambiente y asegurar tu bienestar con materiales saludables. Utilizar materiales producidos en el país, el impacto medioambiental es muchísimo menor.