Un canto a la vida
El escenario que prepara un ambiente alegre, generalmente transmite imágenes armoniosas, de paz y entusiasmo, que hacen que el corazón vibre y se renueve.
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Música y Fe: canciones recomendadas para agregar a tu playlist
Muchos saben que David tocaba el arpa en presencia del rey Saúl para serenar sus crisis de melancolía; Pitágoras curaba a sus discípulos enfermos cantando; Homero contaba cómo Ulises calmaba sus heridas sangrantes a través de cantos.
Se sabe que “la música en la sala de espera del médico o del dentista produce un efecto tranquilizante; la música funcional en fábricas u oficinas, donde se realizan trabajos mecánicos, aumenta el rendimiento y disminuye la fatiga de los empleados”.
¿Qué decir cuando uno mismo puede generar la música sea que toque un instrumento o bien a través del canto?
Empezar el día y concluirlo con alegría en el corazón, sea cantando o ejecutando música, cambia el humor, el clima de cualquier ambiente y elimina temores.
Un proverbio bíblico expresa: “El corazón alegre hermosea el rostro…”.
La Ciencia Cristiana avala que “las melodías y los aires de la música más dulce que se oyen mentalmente superan al sonido de que se está consciente. La música es el ritmo de la cabeza y del corazón”. Estas ideas se encuentran en el libro Ciencia y Salud, cuya autora es Mary Baker Eddy.
Ustedes se preguntarán ¿cómo es posible estar rodeados de música, cantando, en medio de tantos problemas y dificultades?
La verdadera herramienta que todos tenemos es la fe, la certeza de que todo está bien y en su justo lugar. Y esa actitud espiritual es la que ayuda a acompañarnos con el ritmo del espíritu.
Es posible expresar alegría no sólo cuando las cosas se hayan resuelto, sino antes de que se evidencien.
El sentido del humor es esencial para tener una vida sana. No es el reír sin motivo, sino que el carácter genuino manifiesta el gozo espiritual, y como tal hace que siempre tengas una palabra oportuna o una salida ingeniosa en cualquier encuentro.
Ese mismo sentido del humor desarticula cualquier situación tensa o inquietante.
Es preciso generar alegría para que se manifieste en el ambiente, estar bien para que se evidencie lo bueno, y estar feliz para que la felicidad pueda acompañar cada experiencia.
El estrés y las tensiones diarias del consumismo son elementos que conducen a vivir apurados, sin poder orar, meditar y a estar serenos y confiados.
Cuánta esperanza nos da pensar en esto, qué felices nos hace sentirnos sanos mental y físicamente; cada día es una oportunidad para ser libres al generar una canción de amor en el corazón.
Aprender a vivir envueltos en la música y el buen humor es tu oportunidad.
Elizabeth es integrante del Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana, en Argentina.
[email protected] - Twitter: @elisantangelo1

